China y Rusia condenan medidas coercitivas de EEUU

Trump amenaza a Cuba, Venezuela e Irán

China y Rusia condenaron las medidas unilaterales de Estados Unidos contra Cuba, luego de que el presidente Donald Trump firmara una orden que amenaza con imponer aranceles adicionales a los países que suministren petróleo a la isla caribeña.

El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, expresó que Beijing “apoya firmemente a Cuba en la defensa de su soberanía y seguridad nacionales” y rechazó lo que calificó como prácticas inhumanas que afectan directamente a la población civil.

Indicó en rueda de prensa que China rechaza toda forma de injerencia en los asuntos internos de Cuba, y reiteró la postura histórica del gigante asiático contra el uso de sanciones como instrumento de coerción política.

Por su parte, Rusia alertó sobre una posible escalada de la política de presión estadounidense contra Cuba, luego de que medios occidentales informaran de planes de Washington para imponer un bloqueo naval para interrumpir completamente el suministro de petróleo a La Habana, que enfrenta un bloque económico hace casi siete décadas por parte de EEUU.

La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, dijo que “no puede sino causar profunda preocupación” el escenario de una dinámica sistemática de agresión e injerencia de Estados Unidos en América Latina y el Caribe.

Vinculó la amenaza arancelaria con recientes acciones de Washington en la región, como los bombardeos contra Venezuela, el pasado 3 de enero, que condujo al secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, trasladado a EEUU para ser procesados por “narcoterrorismo”.

“Esto es especialmente cierto dado que funcionarios de la Administración estadounidense han amenazado repetidamente a Cuba, incluyendo su disposición a ‘volar a todos allí’, y también han presionado a La Habana para que llegue a algún tipo de ‘acuerdo”, denunció, informa la cadena Telesur.

La posición de ambas potencias nucleares se produce tras la firma de una orden ejecutiva de Trump que habilita la imposición de aranceles a bienes provenientes de países que vendan o suministren petróleo a Cuba, bajo el argumento de que la situación en la isla representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional estadounidense.

El decreto otorga facultades a los departamentos de Comercio y Estado para identificar y sancionar a los países involucrados, en un contexto donde Washington ha señalado directamente a China, Rusia e Irán como actores con vínculos energéticos con La Habana.

El experto cubano Jorge Piñon dijo a la agencia española EFE que el combustible diesel es importante para la isla, ya que estima representa alrededor del 20 % de la demanda en Cuba, país que podría afrontar una “grave crisis” si en 6 u 8 semanas no recibe crudo o combustible de Venezuela, México, Rusia o EEUU.

Cuba atribuye esta situación principalmente al endurecimiento del bloqueo estadounidense, además de factores internos estructurales y el impacto prolongado de la pandemia. Las pérdidas acumuladas por el bloqueo estadounidense contra Cuba superan los 170.000 millones de dólares.

La medida coercitiva de Trump prohíbe operaciones con Cuba, Rusia, China, Irán y Corea del Norte. Tras los recientes ataques contra Caracas, el magnate republicano amenazó con hacer lo mismo contra el gobierno de La Habana, que en 1959 logró desligarse de EEUU tras el triunfo de la revolución cubana.

La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó haber hablado por teléfono con el mandatario Trump y el Secretario de Estado, Marco Rubio, quienes le comunicaron sobre algunos “pasos importantes”, como el anuncio de que aerolíneas extranjeras podrían invertir en el país sudamericano.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, en su cuenta de X calificó hoy de “chantaje y coerción” las presiones de Trump. “Condenamos en los términos más firmes la nueva escalada de EEUU contra Cuba. Ahora se propone imponer un bloqueo total a los suministros de combustible a nuestro país”, escribió.

En el marco de las amenazas contra Irán, nación petrolera aliada de China y Rusia, Rubio decidió revocarle las visas a todos los altos funcionarios iraníes y sus familiares en Estados Unidos, como parte de las acciones que lleva a cabo Washington para que Teherán renuncie a su programa nuclear.

Trump, quien impulsa una geopolítica en América Latina enmarcada en la “doctrina Monroe” de 1823, dijo que en los últimos días ha estado en contacto con los líderes de Irán y tiene la intención de continuar para convencer a Teherán de que no desarrolle armas nucleares y no use fuerza desproporcionada contra los manifestantes.

Estados Unidos ha desplegado unidades navales a las aguas de Medio Oriente, incluido portaviones, bajo la advertencia de agredir el país persa. “Se están moviendo hacia Irán” y “sería genial si no tuviéramos que usarlos”, sostuvo a los periodistas.

El diario estadounidense The New York Times ha señalado que Trump está considerando una serie de escenarios militares propuestos por el Pentágono contra Irán, considerado enemigo de Israel, principal aliado de EEUU en Medio Oriente, aunque Teherán advierte del peligro que representa el Estado hebreo en la región.