
José Gabriel Condorcanqui (Túpac Amaru II), Micaela Bastidas y otros líderes fueron ejecutados luego de la rebelión, pero Juan Bautista Túpac Amaru, hermano menor de Condorcanqui, sobrevivió. Aunque pagó un alto precio por su participación en el levantamiento, uno que a veces le parecía peor destino que la muerte. “La odisea de Juan Bautista Túpac Amaru” es como se titula el libro de Charles Walker, quien junto a Liz Clarke, pasó más de cinco años investigando y construyendo una épica en forma de historia gráfica, que permite rescatar a un personaje casi olvidado.
“Es una historia clásica y única de resiliencia, a pesar de no tener un final feliz. No sé por qué sus memorias no se leen más como un gran momento en la literatura peruana. Esperamos sacar una nueva edición de su libro”, cuenta Walker.
Sobre los motivos por los que Juan Bautista Tupac Amaru no es tan recordado como su hermano, Walker opina que es porque no fue héroe de la rebelión y que debido a la vida impresionante que cuenta en sus memorias, muchos pensaron que era un impostor. “Por varios siglos, incluso hasta hoy, se dice que no pudo haber existido, que es falso, porque su libro es tan increíble literariamente”, puntualiza. Pero, Juan Bautista, con su resistencia, intentó sobrevivir a una vida terrible.
Desde su cautiverio en Ceuta, Juan Bautista conoció sobre las grandes batallas, las disputas de poder entre España, Inglaterra y Francia. “Los presos políticos eran muy chismosos y se enteró de todo”, añade Walker.
Respecto a porque se considera a Juan Bautista un impostor, el origen se remonta a la persona de Pedro de Angelis, un autor italiano que llega a Argentina y publica la primera gran colección de documentos de Túpac Amaru. De Angelis “dice que Juan Bautista era un impostor, lo que después es repetido por muchos”, explica el historiador.
También influye el desprecio que había hacía lo indígena en esos momentos. Se generaron suspicacias acerca de cómo escribía tan bien y rápido, o de la validez de las memorias que tiene, si al momento de tener su juicio no sabía firmar. Sobre lo que pude recabar en su investigación, nos dice: “…hallé que él había hecho peticiones al Estado, con una muy buena descripción de Túpac Amaru”. El padre Durán Martel, quien fue gran amigo de Juan Bautista, le enseñó a escribir mejor. “No es un plagio, lo escribieron juntos. Muchas grandes autobiografías del siglo XIX han sido escritas en equipo”, argumenta Walker.
Pero Charles Walker no trabajó solo. Liz Clarke, una artista sudafricana, fue con dio vida a la historia a través de sus ilustraciones. Un trabajo excepcional, considerando que Clarke no conoce el Perú. “Viendo libros de cerámica, fotos de Chambi, ella captó los colores andinos. Y amigos expertos en historia militar me contaban hasta cómo era la ropa”, rememora.
La representación de Micaela Bastidas fue lo más complicado, ya que muchas veces la ilustran con tez clara y cuello alargado, lo cual no sería exacto. Walker y Clarke encontraron indicios que Bastidas tendría orígenes afroperuanos por lo buscaron un punto medio al momento de representarla, y le otorgaron un pelo crespo.
El final de Juan Bautista Túpac Amaru, es trágico, ya que nunca pudo volver al Perú. “Tiene una carta bellísima a Simón Bolívar, pidiendo volver a su tierra de los incas. Debo investigar más sobre esa misiva: existe pero no sabemos si llegó a las manos de Bolívar”, explica Charles Walker. Sus restos, por otro lado, están perdidos aun hoy. Fue enterrado en una fosa sin identificación en La Recoleta, Argentina, y aun con los avances forenses, su identificación no es algo probable.
Pero, Charles Walker no se ha quedado sin hacer nada: “Encontramos su casa en Ceuta, que ahora es una zapatería, y estamos gestionando colocar una placa. Hay otras formas de rendirle homenaje, como leerlo”. Y podemos encontrar su historia en “La odisea de Juan Bautista Túpac Amaru” y así también, recordarlo.
Charles Walker
Historiador. Autor de “La rebelión de Túpac Amaru”, “De Túpac Amaru a Gamarra: Cuzco y la formación del Perú republicano”, entre otros libros. Es profesor principal de Historia en la Universidad de California.