Capturan a sujetos con granada y nota amenazante en SJL

En el "apagado de motores", la policía y conductores interceptaron a dos presuntos extorsionadores que portaban municiones, una réplica de granada y una carta con amenazas a transportistas

La Policía Nacional del Perú (PNP) informó de la captura de dos hombres en San Juan de Lurigancho (SJL), acusados de intentar intimidar al gremio de transporte durante el paro nacional. En su poder se les encontró una réplica de granada, balas y una nota con mensajes amenazantes dirigidos a choferes que no acataron la paralización. Transportistas aseguran que ellos mismos participaron en la detención de los presuntos delincuentes.

Captura en plena protesta

Los detenidos se movilizaban en una unidad de transporte público durante el paro, cuando fueron intervenidos por agentes motorizados que los venían siguiendo.

En su posesión se hallaron municiones, chalecos, armas, una replica de granada y una nota con amenazas contra conductores que seguían laborando.

La nota tenía mensajes intimidatorios como “PARA QUE CONTESTES LAS LLAMADAS Y TE ALINIES”, sería dirigida a transportistas que rechazaron plegarse al paro.

Rol activo de los transportistas

Según Perú21, durante las protestas los propios choferes habrían intervenido e inmovilizado a los sospechosos cuando les hicieron detención dentro del bus.

La acción se suma al esfuerzo policial para contener actos violentos contra transportistas que rechazaron plegarse al paro.

Riesgo y contexto de extorsión vehicular

SJL se ha convertido en uno de los distritos más afectados por redes que cobran cupos o amenazas a transportistas, con creciente violencia y audacia en sus métodos.

El hallazgo de una granada (o réplica), mensajes públicos y armamento dentro de un bus evidencia la alta peligrosidad de estas organizaciones criminales.

Las autoridades han reforzado operativos en zonas críticas para evitar mayor escalada del conflicto.

El operativo pone en evidencia la relación directa entre protestas de transporte y estructuras de extorsión que buscan amedrentar mediante violencia simbólica y armas. Queda pendiente que la Fiscalía investigue a fondo estos casos, identifique redes detrás del intento y que los implicados enfrenten cargos por terrorismo, extorsión o tenencia ilegal de armas si corresponde.