La Policía capturó a cinco personas, entre ellas un menor de 14 años, tras participar en el asesinato del chofer José Johnny Esqueche Ningles («Brujito») en la avenida Néstor Gambetta, en el Callao. Debido a esto, los transportistas bloquearon la vía para exigir que las autoridades tomen medidas más severas contra la delincuencia. Con el caso de José Esqueche, se suman al menos tres los conductores asesinados en lo que va del mes.
El crimen, cometido en cuestión de segundos, ocurrió en pleno estado de emergencia la noche del pasado lunes y dejó sin vida a un hombre de 47 años, quien era padre de tres niños, los cuales ahora se encuentran en la orfandad. Pese a los esfuerzos de quienes acudieron a auxiliarlo, «Brujito» falleció a causa de los numerosos impactos de bala recibidos.
Durante los operativos realizados, los agentes policiales intervinieron varias viviendas ubicadas en los sectores de Carrión, Sarita Colonia y Bolognesi con ayuda de la Marina de Guerra y el serenazgo municipal. En una de ellas, se incautó un teléfono celular que desde el que enviaban amenazas a los transportistas, además de dos armas de fuego.
El comandante general de la Policía, Óscar Arriola, informó que uno de los celulares encontrados pertenecía al menor detenido, quien habría usado el equipo para ingresar los chips y coordinar los ataques. Asimismo, se identificó a Jaqueline Rojas como presunta cabecilla de la red criminal. La mujer, actualmente no habida, cuenta con antecedentes por tráfico ilícito de drogas y habría proporcionado los dispositivos usados en las amenazas y extorsiones.
En la casa de Rojas, se encontraron diversos celulares y objetos vinculados a la «Santa muerte», que serían utilizados en rituales de protección por la organización criminal. Además, se confiscó un muñeco Chucky y se hallaron cuadros de Tony Montana, personaje de la película Caracortada. Según la PNP, estos hechos estarían vinculados a la banda criminal Los Chukis, conocidos por su participación en delitos de sicariato, extorsión y tráfico ilícito en el Callao.
La indignación de los colegas de Esqueche no tardó en manifestarse. Horas después del asesinato, decenas de transportistas bloquearon la avenida Néstor Gambetta, exigiendo justicia por su compañero y mayor seguridad para todos los conductores. El bloqueo se extendió por cinco horas y dejó a cientos de vehículos varados. Ante esta protesta, agentes de la Policía Nacional y miembros de la Marina de Guerra intervinieron y liberaron la avenida, permitiendo el pase de los vehículos.
Tras este suceso, los transportistas han anunciado un paro general para el próximo martes 4 de noviembre en homenaje a «Brujito», quien se ha convertido en un símbolo de reclamo y memoria.









