Los candidatos de derecha Rodrigo Paz y Jorge Quiroga, quienes disputarán la presidencia de Bolivia en el balotaje del próximo 19 de octubre, aseguraron que el país sudamericano ha optado por otra opción de gobierno «sin retorno» al pasado de la izquierda que gobernó la nación andina por casi dos décadas.
En declaraciones a la cadena estadounidense CNN, ‘Tuto’ Quiroga dijo que pondría en libertad a la exmandataria Jeannine Añez, al exgobernador de Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, y Marco Pumari, líder político Bolivia, involucrados en el golpe de Estado contra el entonces gobernante Evo Morales en 2019. Durante la gestión de Luis Almagro, la misión de observadores de la OEA denunció un supuesto fraude electoral y se llevaron a cabo nuevas elecciones, ganadas otra vez por el izquierdista MAS.
Quiroga, de la alianza conservadora Libertad y Democracia, señaló que con el no habrá actitudes timoratas y se aplicará a ley para todos. Morales ha negado las acusaciones en su contra y ha dicho que es un perseguido político.
Criticó la gestión del Movimiento al Socialismo (MAS) de los últimos veinte años y asegura que no existió ningún “milagro económico” sino un modelo que dejó al país en una situación crítica.
Paz Pereira, hijo del exmandatario Jaime Paz Zamora (socialdemócrata), indicó que Bolivia ha entrado en una nueva etapa “sin retorno” después de que los votantes pusieron fin al ciclo del MAS. “El cambio está dirigido y esto ya no tiene retorno”, subrayó.
“Lo que importa ahora es si la renovación se queda como un factor de cambio a fondo o quedamos con los paradigmas del pasado”, señaló el aspirante del Partido Demócrata Cristiano.
La derrota del MAS en las elecciones generales del último domingo fue una lección para la izquierda que compitió dividida, debido a discrepancias entre el saliente presidente Luis Arce (2020-2025) y el líder cocalero y exmandatario Evo Morales (2006-2019), lo que también distanció a los movimientos sociales en el país.








