Banda familiar que intimidaba a sus empleadores y compañeros, exigiendo pagos de S/15.000 a cambio de no atentar contra ellos

La organización, presuntamente encabezada por Jorge Vidal, se valía de información confidencial de sus jefes y compañeros de trabajo para enviarles mensajes extorsivos a través de WhatsApp, en los que exigían sumas que variaban entre S/5.000 y S/15.000

 Una presunta banda familiar de extorsionadores, conocida como Los Desalmados del Hampa e integrada también por allegados y amigos, se dedicaba a amenazar a sus propios jefes y compañeros de trabajo, exigiéndoles pagos mensuales que variaban entre S/5.000 y S/15.000. La organización aprovechaba la información personal que poseía sobre los empleados de las empresas donde laboraban para enviarles mensajes intimidatorios por WhatsApp, en los que advertían que, si no accedían a sus demandas, atentarían contra sus hijos, esposas o negocios.
“Para que nadie pueda trabajar”, se leía en uno de los mensajes difundidos. Los extorsionadores incluso demostraban conocer detalles como el rubro laboral de sus víctimas.

En imágenes de cámaras de seguridad se logró identificar a dos de las integrantes del grupo caminando por calles del Callao. Una de ellas, Ruth del Carmen Fernández Chunca (23), fue captada tomando fotografías del vehículo de una de las víctimas, mientras que su acompañante, Erika Luisa Huaya Mozombite (26), facilitaba su número de cuenta bancaria para recibir los depósitos del dinero exigido. El líder del clan sería Jorge Óscar Vidal Zapata, pareja de Ruth Fernández.

Extorsión a exjefe laboral

Entre las víctimas se encuentra el dueño de un local dedicado a la venta de accesorios para celulares, donde Erika Huaya y Ruth Fernández trabajaron como promotoras. Tras renunciar, conservaron información personal de su empleador, la cual usaron para chantajearlo. Le exigieron el pago de S/5.000 a cambio de la seguridad de su familia y negocio, asegurando conocer todos sus movimientos, desde su hora de ingreso hasta su salida del establecimiento. Incluso lo amenazaron con hacer daño a sus hijos si denunciaba el hecho a la Policía.

De acuerdo con la Policía Nacional del Perú (PNP), los mensajes extorsivos eran redactados por ambas mujeres. Atemorizado por las amenazas, el empresario llegó a depositar S/3.000 como parte del monto exigido. Las investigaciones policiales detectaron además la participación de otro cómplice, al identificarse un nombre distinto en la cuenta donde se realizó el depósito.

Desarticulación del clan

La PNP ya seguía los pasos de esta organización y, gracias a labores de inteligencia, logró registrar los movimientos de sus integrantes. En los videos se observa a Erika Huaya desplazarse con normalidad por su vivienda, mientras que Ruth Fernández fue vista junto a su pareja y presunto cabecilla Jorge Vidal recorriendo calles del distrito de San Martín de Porres. Ambos fueron intervenidos tras salir del departamento que alquilaban.

Durante los operativos posteriores, las autoridades detuvieron a los demás implicados, acusados del delito contra el patrimonio en la modalidad de extorsión, logrando así desarticular a la peligrosa banda familiar.