
El Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Utcubamba condenó a ocho años de cárcel al profesor José Alberto Carlos Ramos, de la Universidad Nacional Intercultural Fabiola Salazar Leguía (UNIFSLB), tras hallarlo culpable del delito de tocamientos indebidos en agravio de una estudiante, que tenía en ese entonces 22 años, identificada con las iniciales M.L.L.L.
El hecho ocurrió el 7 de septiembre de 2023, en Bagua, cuando la alumna rendía un examen en la oficina del docente. Según la denuncia, Ramos la tocó en la cintura y las nalgas, además de besarla en el hombro. La joven denunció lo sucedido en la Comisaría Sectorial PNP de Bagua.
Durante el proceso, el fiscal Carlos Augusto Llanos Vásquez presentó pruebas contundentes que llevaron al tribunal a dictar la condena. Además, se ordenó la inhabilitación definitiva para ejercer la docencia, el pago de una reparación civil y la orden de ubicación y captura del sentenciado.
El caso, que se viralizó en redes sociales, generó opiniones encontradas: mientras algunos defendieron al acusado, otros respaldaron a la víctima y exigieron medidas ejemplares.
Lo que ha causado mayor controversia es que, pese a la condena y la inhabilitación ordenada por el Poder Judicial, José Alberto Carlos Ramos aún aparece como parte de la plana docente de la UNIFSLB.
En paralelo, la universidad, presidida por el Dr. José Octavio Ruiz Tejada, participó en la presentación oficial del Modelo de Acreditación de Programas de Educación Superior Universitaria 2025, organizada por el CONEAU – Sineace en Lima. Durante el evento se reafirmó el compromiso de la institución con la calidad educativa y el aseguramiento de la formación superior intercultural.
Esta contradicción entre el discurso institucional sobre excelencia académica y la permanencia de un docente condenado por violencia sexual ha abierto un debate sobre el real compromiso de la universidad con la seguridad y protección de sus estudiantes








