El centroderechista Rodrigo Paz Pereira asumió este sábado la Presidencia de Bolivia, que pone fin a dos décadas de gobierno de izquierda y retoma las relaciones diplomáticas con Estados Unidos.
Tomó juramento ante el Congreso de la República, con la presencia de sus homólogos de Chile, Gabriel Boric; Argentina, Javier Milei; y Ecuador, Daniel Noboa; el vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin; el primer ministro de Perú, Ernesto Álvarez, así como delegaciones de Paraguay, Panamá, Costa Rica, El Salvador, China y la Unión Europea, entre otros.
Luego de su discurso, Paz Pereira recibió en la plaza Murillo, en La Paz, los bastones de mando que simbolizan su autoridad política, militar, policial y espiritual. Recibió además la bendición en su fe católica en un acto dirigido por el monseñor Jesús Juárez.
La ocasión marcó un viraje hacia Estados Unidos al restablecerse las relaciones entre Washington y La Paz tras casi dos décadas de tirantes entre Washington y el Movimiento al Socialismo (MAS), que gobernó durante las presidencias de Evo Morales (2006-2019) y Luis Arce Catacora (2020-2025).
En las elecciones generales del pasado 17 de agosto pasaron al balotaje Paz Pereira y Jorge Quiroga, en un proceso que puso fin a dos décadas de gobierno de izquierda, debido a que el entonces oficialismo compitió dividido y no logró representación en el nuevo Parlamento Plurinacional.
Paz Pereira, de 58 años, también ha asegurado que no buscará tener una relación con aquellos países en la región que a su consideración “no tienen democracia” de acuerdo a los patrones establecidos por Washington, lo que explica la exclusión al acto de investidura de Cuba, Nicaragua y Venezuela.
El hijo del exmandatario Jaime Paz Zamora prometió un modelo de “capitalismo para todos” y la apertura internacional del país andino.
Señaló que recibe un país con una “economía quebrada, con reservas internacionales más bajas en 30 años, afectada por “la inflación, escasez, deuda, desconfianza”, así como en declive la producción de gas natural, que fue el sustento de la economía boliviana, y sin percibir ingresos por la venta del hidrocarburos, reflejado en un desabastecimiento de diésel y gasolina.
El Partido Demócrata Cristiano (PDC) de Paz Pereira cuenta con la mayor representación en ambas cámaras, pero no alcanza la mayoría absoluta, ni a los dos tercios, por lo que deberá alcanzar acuerdos con la derechista Alianza Libre, las bancadas APB-Súmate o Popular y Unidad para gobernar sin obstáculos.
El Movimiento Unidad, liderada por el excandidato y empresario Samuel Doria Medina, había expresado su respaldo a Paz en la segunda vuelta, mientras que Quiroga señaló que hará oposición “constructiva” y ofreció a Paz Pereira la “gobernabilidad” necesaria en el Parlamento para que tenga en las presidencias del Senado y la Cámara de Diputados.








