
En un episodio de rechazo masivo, ciudadanos de Arequipa lanzaron huevos y piedras a un vehículo que pensaban transportaba a la presidenta Dina Boluarte, durante una manifestación en el distrito de Cerro Colorado. El incidente ocurrió mientras el ministro de Vivienda, Durich Whittembury, llegaba a un evento en el complejo deportivo Las Lomas.
La llegada del ministro Whittembury desencadenó la ira de los manifestantes, quienes se encontraban en el lugar para expresar su descontento con la gestión de Boluarte. Al ver la camioneta con lunas polarizadas, muchos asumieron que la presidenta estaba a bordo y comenzaron a arrojar huevos, piedras y cáscaras de fruta, acompañando sus acciones con gritos de «¡Fuera, Dina asesina!» y otras frases de oposición.
A pesar del violento ambiente, el vehículo continuó su trayecto, resguardado por un fuerte dispositivo policial que intentaba proteger a los ocupantes. Sin embargo, el ministro no pudo descender del auto debido a la magnitud de la protesta, lo que obligó a la camioneta a retirarse del lugar en medio de un ambiente hostil.
El contexto de la protesta está marcado por un creciente descontento social hacia la administración de Boluarte, especialmente entre las familias de las víctimas de las manifestaciones ocurridas en el último año. En este sentido, Margot Rojas Condori, esposa de un fallecido en las protestas del 9 de enero de 2023 en Juliaca, se hizo presente en la manifestación. Con lágrimas en los ojos, exigió justicia por la muerte de su esposo y criticó la falta de apoyo que ha recibido del Estado.
Rojas Condori expresó su frustración: «El poder, señora Boluarte, se le va a acabar. Yo no necesito su dinero, solo quiero justicia. Busco tener paz». Su testimonio resonó entre los manifestantes, quienes también exigieron respuestas sobre la violencia en las protestas y el tratamiento que han recibido por parte del gobierno.
A pesar de la magnitud de la protesta, la presidenta Dina Boluarte no se encontraba en el lugar. Después de visitar un proyecto de construcción en el sector de Apipa, decidió regresar al aeropuerto, optando por un viaje aéreo al distrito de La Joya. Este hecho ha sido interpretado por muchos como una falta de atención a las preocupaciones y demandas de los ciudadanos.
La situación en Arequipa refleja un clima de tensión y descontento que ha estado creciendo en el país, donde la oposición a la presidenta Boluarte se ha intensificado en las últimas semanas. Las protestas no solo se centran en la gestión del gobierno, sino también en la búsqueda de justicia para las familias afectadas por la represión en las manifestaciones.








