La octogenaria Mae Ashworth (85) hacía búsquedas en Google con mucho respeto usando «por favor» al inicio de su búsqueda y «gracias» al final. Esto lo hacía pensando en que si era cortés, la búsqueda sería más rápida y eficaz. Esto sucedió en Reino Unido.
Todo hubiese pasado desapercibido hasta que el nieto de Mae, Ben Eckersley, fue a visitarla y, al revisar su computadora, se percató que la última búsqueda fue hecha con mucha formalidad: «Por favor, ¿podría traducir estos números romanos: MCMXCVIII? Gracias».
El nieto de 25 años no dudó en compartir la historia de su abuela a través de su cuenta de Twitter. Los me gusta y los comentarios, que resaltaban la postura de la anciana, no se hicieron esperar. «Mae es la personificación de la cortesía británica. Será la única persona que sobreviva cuando las máquinas se revelen y nos esclavicen», opinó una cibernauta.
Fue tanta la acogida que hasta Google le envió un mensaje a la respetuosa mujer. «Querida abuela de Ben. Espero que se encuentre bien. En un mundo de miles de millones de búsquedas, la tuya nos hizo sonreír. Ah, y es 1998. Gracias», le respondió el gigante tecnológico.
G.S.E.









