Israel aceptó la cifra de víctimas en la Franja de Gaza, territorio palestino ocupado por el ejército hebreo, por primera vez desde el inicio de la ofensiva de sus Fuerzas de Defensa (FDI) contra el enclave costero, donde viven 2,4 millones de habitantes.
Las FDI admitió como buenas la cifra de 71.667 fallecidos y 171.343 heridos y mutilados como consecuencia de los bombardeos israelíes, publicada el miércoles por el Ministerio de Salud de Gaza en respuesta a un ataque del Movimiento de Resistencia Islámico (Hamás) el 7 de octubre de 2023 en territorio israelí.
Las Fuerzas de Defensa de Israel han señalado que están analizando cuántos combatientes y civiles engloban estas cifras, informó hoy el diario israelí ‘Haaretz’, citado por Europa Press.
Sin embargo, la fuente periodística indicó que las cifras son susceptibles de ser incluso aún mayores, pues en cada reporte diario ofrecido por el Ministerio de Salud se resalta que son muchas las víctimas que continúan atrapadas bajo los escombros o en áreas a las que no pueden acceder por imposición de las tropas israelíes.

El recuento no incluye a quienes murieron de hambre ante el cerco establecido contra el enclave palestino o enfermedades como consecuencia de la grave crisis humanitaria, indicó el medio europeo.
Al recrudecer los ataques aéreos, el 17 de julio del 2025, Israel atacó la única Iglesia católica de Gaza, que dejó tres muertos y varios heridos, entre ellos el párroco argentino, Gabriel Romanelli, quien dijo que medio millar de personas estaban refugiadas en la instalación religiosa al no encontrar un lugar seguro para protegerse de los bombardeos.
De otro lado, las autoridades palestinas evalúan los daños causados por un ataque perpetrado por colonos israelíes contra la comunidad de Khirbet al-Fakheit, ubicada en Masafer Yatta, al sur de Hebrón, reportó la fuente privada iraní HispanTV.
Mientras, la cadena libanesa Al Mayadeen informó que el Ministerio de Guerra de Israel ha firmado un acuerdo multianual de 183 millones de dólares con Elbit Systems, empresa de defensa, con sede en Tel Aviv, para suministrar municiones aéreas, con el objetivo de ampliar su base industrial de defensa y preparar al ejército para una “década de seguridad desafiante”.
El contrato consolida aún más el papel central de Elbit en el sostenimiento de la guerra de Israel en Gaza, donde sus armas de precisión, drones y plataformas de artillería continúan respaldando masacres que han dejado civiles muertos a diario.
La mayoría de los casi 200 Estados miembros de las Naciones Unidas respaldan como solución al conflicto el establecimiento de un Estado palestino, aunque Israel lo rechaza al igual que EEUU, aliado de Tel Aviv en Medio Oriente. El gobierno del republicano Donald Trump pretende un plan de paz en Gaza bajo control de la Casa Blanca.
Durante el foro económico de Davos, Suiza, Trump presentó una “Junta por la paz”, con la participación de aliados e invitados, previo pago de mil millones de dólares por miembro, organización que será dirigido por Washington que apunta a desplazar a las Naciones Unidas.









