Accidente ferroviario deja 39 muertos y 152 heridos en España

Víctimas mortales pueden aumentar

Al menos 39 personas perdieron la vida y 152 resultaron heridas, 12 en estado crítico, tras el grave descarrilamiento de un tren de alta velocidad, que terminó chocando con otro, en uno de los peores accidentes en los últimos años en España.

En ambos trenes viajaban casi medio millar de pasajeros y no se descarta que el número de fallecidos pueda aumentar en las próximas horas, según la prensa local que da cuenta de la tragedia ocurrida el domingo en Adamuz, Córdoba, y que conmociona al país europeo.

Dos convoyes colisionaron tras el descarrilamiento de varios vagones por causas aún por determinar, lo que generó el colapso del transporte en el sur de España. “El impacto fue devastador”, expresó el ministro de Transportes, Óscar Puente, según el medio alemán DW.

El tren del operador privado Iryo, que partió de Málaga con destino a la estación madrileña de Atocha, con 317 pasajeros a bordo, descarriló con los tres últimos vagones, invadiendo la vía adyacente por la que circulaba un convoy de Renfe con destino a Huelva, provincia de Córdoba. Muchos de los pasajeros vivieron momentos de pánico tras el impacto.

El Gobierno español anunció una investigación para esclarecer las causas del siniestro, que obligó a suspender por completo la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía.

El Papa León XIV envió hoy su profundo pesar por el trágico accidente ferroviario en España. En un telegrama firmado por el cardenal Pietro Parolín, el Pontífice dijo que “hace llegar su sentido pésame a los familiares de los fallecidos, junto con sus expresiones de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos”.

En el telegrama dirigido a monseñor Luis Javier Argüello García, presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), León XIV expresó su profundo dolor tras “conocer la dolorosa noticia del accidente de tren” y “ofrece sufragios por el eterno descanso de los difuntos”.

La parroquia de San Andrés, en la localidad de Adamuz, se convirtió desde primera hora en un lugar de acogida y atención a los de afectados por la tragedia, informó la Diócesis de Córdoba.