Museo del Prado, más amplio y con ocho nuevas salas

La pinacoteca reordena su colección para lograr un recorrido más "coherente" e inaugura el histórico Tesoro del Delfín, perteneciente a Luis de Francia y heredado por Felipe V.

Salas nuevas de pintura flamenca. Foto: Agencias

El Museo del Prado estuvo de mudanza. En los últimos días, 121 obras terminaron de ser reubicadas en ocho salas recuperadas y reabiertas al público en la segunda planta del edificio Villanueva de la pinacoteca. Entre estas pinturas se incluyen algunos cuadros de Rubens, Jan Brueghel, David Teniers, Clara Peeters y Rembrandt. Para ser más concretos: 101 pinturas flamencas y 17 holandesas (más tres obras expuestas en el pasillo).

Esto sin contar una vitrina curva continua de 40 metros de longitud diseñada especialmente para exhibir el Tesoro del Delfín, heredado por Felipe V en 1711, una colección única en España, equiparable a otros tesoros dinásticos europeos y que llegó al Prado por primera vez en el año 1839. «Las salas de este edificio no estaban siendo utilizadas para exposiciones. Contar con ellas supone una ampliación de un 10% del Museo, además de un gran trabajo de remodelación para que estas colecciones cuenten con un recorrido más coherente, como merecen», afirmó el director de la pinacoteca, Miguel Falomir, durante una rueda de prensa celebrada ayer para presentar las nuevas salas.

La labor de remodelación, que permite incrementar la oferta museográfica haciendo que la exposición de pintura flamenca y holandesa sea permanente, se encuadra en el Plan de Reordenación de Colecciones del Museo Nacional del Prado, definido en el Plan de Actuación 2009-2012, y fue posible gracias a la colaboración de la Comunidad de Madrid, la Fundación Iberdrola España y Samsung como Colaborador tecnológico.

Esta remodelación trae muestras muy importantes, un ejemplo claro es «La colección que junta ejemplares de distintas procedencias, desde vasos de cristal de roca hasta alhajas, y algunas piezas están vinculadas a personajes ilustres, como es el caso de un jarro con la imagen de Narciso transformado en Flor para que cuando se llene de agua, como cuenta el mito, cobre vida», explicó Leticia Azcue, jefe de Conservación de Escultura y Artes Decorativas, sobre el Jarro de cristal con Narciso y Eco.