
La policía de Nicaragua se comprometió a establecer un cese el fuego en la ciudad de Masaya, al este de la capital, y a liberar este viernes a 64 detenidos, tras una reunión con el nuncio apostólico en el país, Waldemar Sommertag.
Pese a los esfuerzos para impulsar el diálogo nacional, la violencia recrudece en Nicaragua . Ayer, fuerzas combinadas del Gobierno de Daniel Ortega iniciaron una nueva ofensiva armada en el barrio de Monimbó, en Masaya, la ciudad que desde el 18 de junio pasado se declaró “territorio libre del dictador” y cuyos pobladores mantienen barricadas para impedir el ingreso de la Policía.
El cardenal Leopoldo Brenes, acompañado por el clero de la Diócesis de Managua, a la que también pertenece Masaya, caminó con una imagen de Jesús por las angostas calles de la ciudad que se declaró en rebeldía ante el gobierno del presidente Daniel Ortega.
Brenes caminó con una imagen de Jesús por las angostas calles de la ciudad, mientras cientos de manos ayudaban a levantar las barricadas. Sin embargo, el obispo Jorge Solórzano denunció que camionetas llenas de antimotines y paramilitares rodearon la ciudad de Granada.








