El planeta está lleno de parejas a disposición de gastarse un montón de dinero y a ponerse en orden de durísimos tratamientos médicos para poder hacer realidad su sueño de tener hijos. Pero hay un grupo de gente que piensa distinto a ello: que es un hecho de profunda irresponsabilidad traes hijos a un mundo que ya está superpoblado, cuyos recursos ya están en escasez, y que por el hecho de existir, ese ser va a experimentar dolor y sufrimiento.
Los que viven bajo este pensamiento de vida se conocen como “antinatalistas” y esgrimen motivos éticos para no tener descendencia. Audrey García, una residente en Barcelona de 39 años, apoya esta corriente y no duda en definirse a sí misma como antinatalista.
La pregunta para García no se hizo esperar: Muchos consideran que los amantes de esta corriente en verdad no quieren tener hijos por egoísmo, porque un hijo daría el traste con el proyecto de vida que la persona se ha trazado. ¿Qué les respondes a esas personas?
A lo que ella respondió, que un antinatalista no está a favor de la reproducción humana por motivos éticos y políticos, que pueden cambiar. Alguien que no desea tener hijos no es necesariamente antinatalista, pero no veo que hay de egoísta en decidir dedicarse a su vida a otra cosa que no sea tener hijos. Lo que sí es egoísta, es tomar de manera unilateral la decisión de traer alguien a este mundo.
S.H.C









