Existen muchos mitos en torno a los ejercicios del gimnasio que no dejan de surgir. Estas falsas verdades solo confunden y empeoran el entrenamiento y la salud del atleta que apenas controla las diferentes áreas de su cuerpo.
Entre la infinidad de consejos que circulan por ahí, de seguro el más escuchado es: “Si no sufrimos o nos duelen los músculos cuando realizamos un ejercicio, no estaremos trabajando adecuadamente y no conseguiremos un crecimiento muscular notable”.
En términos más simples: “Si no te duele es porque no has hecho bien el ejercicio”. Esta frase es una total falacia. El dolor es la señal del cuerpo que indica que algo no está bien y si ignoramos este síntoma, lo único que conseguiremos es lastimar los músculos.
Si bien es cierto, durante los entrenamientos, uno debe ser exigente, pero aquello no implica entrenar hasta la extenuación porque el resultado que esperas será adverso al obtenido.
Además, es importante dejar que los músculos se recuperen completamente, no solo para evitar dañarlos, también para que crezcan. Cabe agregar que una alimentación sana y dormir las 8 horas diarias acelera la recuperación del cuerpo.
R.M.L







