La estrategia en la guerra que han emprendido Estados Unidos e Israel en Irán buscaría presionar a los países del Golfo para que abandonen su postura de neutralidad y respalden el conflicto bélico contra la nación persa, reveló hoy el diario hebreo Maariv.
Indicó que parte de dicho plan ha sido el reciente bombardeo israelí al yacimiento de South Pars en Irán, importante fuente de suministro de energía, acción que apunta a agravar la crisis energética, a fin de conseguir el respaldo internacional para actuar contra Teherán.
El ataque de Israel fue ejecutado con una estrecha coordinación y plena aprobación previa de Estados Unidos, según Maariv, que cita fuentes en la institución de seguridad y guerra del Estado hebreo.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, admitió el jueves haber ordenado atacar las instalaciones de gas iraní, lo que elevó la tensión en Medio Oriente. Irán respondió al bombardear la planta de distribución de gas natural licuado de Ras Lafan en Catar, que suministra la quinta parte de la producción mundial, y lanzó misiles a instalaciones petroleras en Arabia Saudita.
Varias instalaciones de la zona económica especial de energía de Pars, en Asaluyeh, Irán, fueron atacadas el miércoles último por cazas de EEUU e Israel, y causaron daños en algunas infraestructuras energéticas, lo que ha preocupado y generado un pánico regional.
Sin embargo, la administración estadounidense de Donald Trump amenazó con destruir todo el campo de gas de South Pars y el envío de miles de soldados a Medio Oriente, reportó la agencia británica de noticias Reuters. El secretario de Guerra de EEUU, Pete Hegseth, había amenazado con «volar por los aíres» el yacimiento de gas natural más grande de Irán.

Fuentes israelíes advirtieron un posterior cambio de postura del presidente Trump, quien desde Washington aseguró que la operación realizada por Israel se llevó a cabo sin autorización estadounidense. En una reunión de prensa, el jueves, Netanyahu dijo que Tel Aviv actúo solo y que en adelante coordinaría sus operaciones con la Casa Blanca.
Empero, el Departamento de Guerra de Estados Unidos ha pedido esta semana a la Casa Blanca autorización para solicitar al Congreso más de 200 mil millones de dólares destinados a financiar la guerra contra Irán, informó The Washington Post.
El analista Bachar el-Halabi lo considera una escalada sin precedente que pone en riesgo importantes interrupciones en el suministro y la elevación en el precio del petróleo en el mercado internacional que podría durar semanas o meses, situación que agravaría la economía de muchos países, según CBS News.
Netanyahu, en rueda de prensa, no ocultó el jueves el interés de Israel en ser considerado el nuevo eje energético del mundo en caso de convertirse en destino de una ruta alternativa del recurso energético en la región, ya que se crearían ductos y oleoductos que atravesarían la península Arábiga hacia el país judío.
Así, Israel podría tener acceso al 25 % del petróleo y el 30 % del gas del mundo, un millonario plan que coincide con la estrategia de EEUU de controlar los recursos energéticos, como pretende con su geopolítica en América Latina y el Caribe, lo que le aseguraría a Washington una hegemonía mundial y la supervivencia del “petrodólar”, sostiene Negocios de la televisión española.
Esta estrategia coincidiría con el plan del magnate que gobierna EEUU de convertir a la Franja de Gaza, territorio palestino ocupado por Israel, en una zona turística para extranjeros, a pesar de las miles de victimas que deja la guerra hebrea en el enclave costero, en cuya costa se ha descubierto un yacimiento de gas.
Rusia, por su parte, indicó que sigue con creciente preocupación el aumento del alcance de la guerra en Irán. El Ministerio de Relaciones Exteriores ruso acusó a EEUU e Israel de avivar el fuego que encendieron en la región e impulsan la escalada del conflicto bélico, que comenzó el 28 de febrero, con la muerte del líder supremo persa, el ayatola Alí Jamenei, altos mandos militares y muchos civiles.
Señala que el “ataque imprudente” al puerto iraní de Bandar Anzali ha perjudicado los intereses económicos de Rusia y representa un peligro real de arrastrar a los estados ribereños del mar Caspio al ciclo del conflicto armado.
Mientras, China advirtió de las consecuencias económicas mundiales e instó a poner fin a la guerra en Asia Occidental. El portavoz de la Cancillería china, Lin Jian, sostuvo que el conflicto bélico de EEUU e Israel podría perturbar los mercados energéticos internacionales, el transporte marítimo y el comercio mundial. El gigante asiático, rival económico de EEUU, compra más del 80% del petróleo iraní.

Jian se mostró sorprendido con la amenaza de Israel al autorizar a sus tropas a atacar y matar a cualquier oficial iraní sin necesidad de consentimiento, y consideró complemente inaceptables los ataques contra objetivos civiles, como una escuela primaria femenina, que dejó más de 270 muertos, al sur de Irán.
El medio israelí Maariv advirtió de la existencia de una brecha “aterradora” entre lo publicado en los informes israelíes sobre el desarrollo de la guerra y la realidad sobre el terreno, lo que evidenciaría que el gobierno de Netanyahu estaría engañando de manera sistemática a la opinión pública israelí. “Nos están engañando”, subrayó.
En el contexto, el medio de prensa israelí advierte sobre los cambios en la opinión pública estadounidense, susceptibles de convertirse en una “catástrofe estratégica” para Israel.
Las próximas elecciones legislativas este año de mitad de mandato en EEUU para el presidente Trump y el gobernante Partido Republicano, serán como un “examen” teniendo en cuenta las encuestas negativas actuales que estiman una derrota para el oficialismo.









