Expresa Cuba disposición a dialogar con EEUU

El presidente cubano Miguel Diaz-Canel admitió este sábado un malestar social en la isla ante la crisis energética y La Habana reiteró la disposición a dialogar de «forma seria y responsable» con el gobierno de Estados Unidos.

En las redes sociales, Diaz-Canel atribuyó el problema al bloqueo por parte de Estados Unidos, que se ha recrudecido en los últimos meses en la mayor de las Antillas.

Consideró “comprensible el malestar” ciudadano por los cortes de energía eléctrica y de “legítimas las quejas y reclamos, siempre que se actúe con civismo y respeto al orden público” por parte de los manifestantes, lo que llevó a la detención de cinco personas por parte de los agentes.

Se refirió a las protestas callejeras en el municipio de Morón, provincia de Ciego de Ávila, a 460 km al centro de La Habana, a consecuencia de los apagones que dejan casi a oscuras varias zonas, y la falta de alimentos. Un local del gobernante Partido Comunista fue atacado con piedras y otros objetos, según algunos usuarios en la red X.

Al bloqueo económico y financiero desde 1959 por parte de Washington contra el país caribeño, la administración de Donald Trump amenazó con impedir el ingreso a Cuba de barcos con petróleo, recurso usado principalmente para hacer funcionar el servicio eléctrico, ya que alimenta las termoeléctrica de la isla.

El recurso energético también permite el funcionamiento de la industria y el transporte, que Cuba antes importaba de Venezuela, pero se interrumpió tras la agresión militar de EEUU en Caracas, el 3 de enero, y advertencias a México de no enviar crudo a la isla. La guerra de EEUU e Israel contra Irán agudizó la crisis al elevarse el precio del crudo en el mercado internacional.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, por su parte, reiteró la disposición de Cuba a dialogar de forma seria y responsable con el gobierno de Estados Unidos. Dijo que el diálogo “persigue encontrar solución a diferencias bilaterales, con apego al Derecho Internacional y el respeto a la soberanía de ambas partes”.

A través de su cuenta de X, Rodríguez reafirmó que el diálogo no concierne en lo absoluto a los asuntos internos, los ordenamientos constitucionales, ni los modelos políticos, económicos y sociales de ambas naciones.

En una comparecencia televisada el viernes 13 de marzo, el presidente Díaz-Canel confirmó las conversaciones entre funcionarios cubanos y del gobierno estadounidense, orientado a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias entre ambas naciones, cuya frontera se define por el estrecho de Florida y el Golfo de México.

Mencionó la existencia de “factores internacionales que han facilitado estos intercambios”, en un momento en que el bloqueo petrolero impuesto por el gobierno de Trump, mantiene a la isla en una profunda crisis económica.

Con una visita histórica a La Habana en 2016 del entonces presidente demócrata Barack Obama (2009-2017) y el restablecimiento de relaciones diplomáticas en 2015, se puso fin a 54 años de hostilidad, pero con el retorno al gobierno de Trump, el 20 de enero del 2015, la situación volvió a “foja cero” y el líder republicano incluso ha lanzado duras amenazas contra la isla.

Díaz-Canel enfatizó que el diálogo busca “determinar la disposición de ambas partes de concretar acciones en beneficio” de los dos pueblos, así como “identificar áreas de cooperación para enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambas naciones” y la región.

En la Cumbre “Escudo de las Américas” convocada en Miami por el actual inquilino de la Casa Blanca a sus aliados latinoamericanos de derecha, el 7 de marzo, Trump endureció su discurso contra Cuba, a la que vaticinó un “cambio de régimen”, y además promueve la geopolítica de EEUU de frenar la presencia de China en América Latina.