El caos que se vive en los estrechos marítimos y vías fluviales en Medio Oriente, debido a la escalada del conflicto bélico y la repercusión negativa en la economía mundial, “recae en los agresores”, sostuvo hoy Irán al referirse a Estados Unidos e Israel.
En una sesión de la Organización Marítima Internacional (OMI), con sede en Londres, Irán salió al paso de las crecientes tensiones y deslindó cualquier responsabilidad propia al acusar a Washington y Tel Aviv de haber comenzado, el 28 de febrero, una acción militar conjunta contra la nación islámica, que deja unos 1.500 fallecidos y más de 17.000 heridos.
El representante de la Organización de Puertos y Marítima de Irán, Puria Kolivand, en su intervención enfatizó el “compromiso absoluto” de Teherán con las normas del derecho marítimo internacional, pero advirtió que la actual situación de “inestabilidad” es consecuencia directa de las agresiones externas, informó la agencia oficial de noticias IRNA.
“Las condiciones actuales, complejas y preocupantes, son el resultado directo de la agresión y las medidas ilegales de las partes agresoras”, subrayó. Kolivand resaltó que la plena responsabilidad por cualquier interrupción en la navegación segura a través de los estrechos internacionales “recae exclusivamente en aquellos que han violado el derecho internacional con sus actos de fuerza”.
Irán, que ha sufrido dos agresiones militares conjuntas de EEUU e Israel en menos de un año, ha decidido limitar el ingreso por el estrecho de Osmuz, por donde pasa el 20 % de la producción de petróleo, lo que repercutió en el aumento del crudo en el mercado internacional y preocupación en la economía de muchos países, especialmente de Europa.
El presidente estadounidense Donald Trump, aliado de Israel, advirtió a Irán con lanzar un ataque 20 veces mayor si cierra Ormuz, aunque las fuerzas persas han golpeado a la mayoría de las 27 bases militares que Washington tiene en naciones aliadas del Golfo y en once días de guerra ha lanzado la oleada 37ª de la operación “Promesa Veraz 4”, con misiles y drones contra objetivos estadounidenses e israelíes.
Francia ha ofrecido el envío de ocho fragatas, dos portahelicópteros anfibios y un portaaviones para intentar restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz, bloqueado por la Guardia Revolucionaria de Irán, lo que agravaría la situación en Medio Oriente.

Dominique de Villepin, exjefe del gobierno de Francia durante la ocupación militar de la OTAN en Irak en 2003, encabezada por EEUU, sostuvo que su país sería la primera víctima de la aventura de Trump y el primer ministro israelí, Bentamin Netanyahu contra Irán.
Según IRNA, De Villepin alertó sobre las “consecuencias catastróficas” que esta escalada tendrá para Europa y estimó que Francia “pagará el precio más alto” por estar en la primera línea geográfica del conflicto.
Subrayó la vulnerabilidad europea ante una conflagración en Medio Oriente y la diferencia geográfica con Estados Unidos. “Los franceses seremos los primeros en pagar el costo de esta aventura. No olvidemos que un vasto océano separa a Estados Unidos de Irán, mientras que nosotros estamos muy cerca”, advirtió.
Puso énfasis en los riesgos inmediatos de seguridad y estabilidad para el continente europeo, ya golpeado por la crisis energética (petróleo y gas), después que la propia Unión Europea decidió cancelar la compra de esos recursos baratos a Rusia por el conflicto en Ucrania.
Los aliados europeos brindan desde hace cuatro años ayuda militar y económica a Kiev para prolongar la guerra contra Rusia, que está a un paso de lograr la capitulación de Ucrania, mientras Europa podría colapsar por la guerra iniciada por EEUU e Israel contra Irán, aliados de China y Rusia.
Sin embargo, Netanyahu aseguró que las hostilidades contra Irán no han terminado y aseguró que Israel le está “rompiendo los huesos” a la nación islámica. Sin embargo, Tel Aviv ha prohibido la difusión de imágenes sobre los daños ocasionados por los ataques persas.
El conflicto bélico subió el precio del petróleo por encima de los 100 dólares el barril, debido al bloqueo parcial del estrecho de Ormuz. Países importadores como Chile, Honduras y Guatemala ya registran alzas en gasolina y diésel, mientras México, Colombia y Argentina aplican subsidios o estrategias para estabilizar precios.
Estados Unidos sufre una interrupción en el suministro de petróleo -la más grande de la historia- y un aumento de precios, elevando el costo de todo, desde la gasolina y el diésel hasta el combustible de aviación, aunque la mayoría de los economistas no esperan una recesión.









