El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo hoy que la guerra con Irán podría terminar pronto, mientras Teherán anunció que se prepara para una lucha más larga y las consecuencias económicas del conflicto bélico ya se sienten en la economía global.
Sin haber alcanzado sus objetivos, como el cambio de gobierno en Teherán, Trump no descartó poner fin al conflicto bélico, que comenzó el 28 de febrero con bombardeos a la nación islámica, que causaron la muerte de altas autoridades iraníes.
“¡Los iraníes no tienen armada, ni sistemas de comunicación, ni fuerza aérea! ¡Creo que la guerra ha terminado en gran medida!”, sostuvo este lunes en rueda de prensa. Consideró un “gran error” la designación de Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido Alí Jamenei, como nuevo líder supremo iraní.
Fracaso y amenazas
Para los medios informativos iraníes FARS y Tasmin, sería “señales claras” del fracaso de la agresión conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, que costó la vida de unas 1.500 personas, incluidos el líder supremo iraní, el ayatola Alí Jamenei, y más de 170 personas en una escuela primaria de niñas, entre los civiles.
La Guardia Revolucionaria (CGRI) de Irán anunció el lunes la ejecución de la trigésimo tercera oleada de la operación “Promesa Veraz 4”, bajo el lema “A tus órdenes, Jamenei”, dirigida contra objetivos estadounidenses e israelíes, con el empleo de números misiles de combustible sólido modelo Kheiber Shekan, equipados con ojivas de una tonelada de peso.

Los impactos en bases e instalaciones militares estadounidenses ubicados en países aliados de Washington en el Golfo, han causado considerables daños, como la destrucción del radar más caro de Estados Unidos (AN/TPY-2) en Jordania, de alto rendimiento diseñado para detectar, rastrear e identificar misiles balísticos enemigos.
También los radares estadounidenses de alerta en Kuwait y ataques continuos a la Armada estadounidense en Bahreín, así como a la Quinta Flota de EEUU, en el Golfo Pérsico, Mar Rojo y Mar Arábigo, que alberga unos 9.000 soldados. Además, el portaaviones Lincoln fue trasladado fuera del escenario de guerra tras recibir impactos de misiles, de acuerdo al ejército iraní.
Durante los diez días en que se prolonga el conflicto bélico contra Irán, 1,3 millones de israelíes han estado en refugios debido a los ataques con cohetes por parte de Teherán y el movimiento chií libanés Hezbolá, al extender Tel Aviv la guerra a Líbano, estima Sprinter Press.
Petróleo y cruda realidad
La advertencia de Trump se produce después que la Guarda Revolucionaria iraní ofreció permitir el paso por el Estrecho de Ormuz a cualquier barco de país árabe o europeo que expulse a los embajadores israelíes y estadounidenses de sus territorios.
“Si Irán hace algo que detenga el flujo de petróleo en el Estrecho de Ormuz, Estados Unidos lo golpeará 20 veces más fuerte que hasta ahora”, expresó el mandatario estadounidense en medio de la volatilidad del precio del recurso energético en los mercados.
Irán respondió que Estados Unidos “ha demostrado que no conoce el lenguaje de la diplomacia” y que Teherán está listo para una “guerra larga”. El Gobierno de Teherán no permitirá la exportación de un solo litro de petróleo de la región a partes beligerantes y cómplices, advirtió el CGRI.
Alrededor del 80% de las exportaciones de crudo iraní van a China, el mayor rival geopolítico de Estados Unidos. El pasado sábado se realizó una Cumbre en Miami, que reunió a Trump y sus aliados de la derecha latinoamericana para impulsar la geopolítica de Washington de frenar la presencia del gigante asiático en la región.
El precio del barril de petróleo estaba esta mañana por encima de 119 dólares pero horas después bajo alrededor de 100 dólares después que el G7 dejó abierta la puerta a liberar sus reservas estratégicas de crudo de forma coordinada con la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
Mientras, el primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, reconoció que las familias británicas podrían verse afectadas por el conflicto en Oriente Medio, con facturas de servicios y coste de vida general mucho mayor. El canciller de Alemania, Fiedrich Merz, por su parte, expresó su preocupación por el aumento en el precio del petróleo, vital para el desarrollo en Europa.
Contradicciones
Sin embargo, Trump más temprano había declarado a la cadena NBC News en la que no descartaba que Washington tome el control de las reservas de petróleo iraní, a pesar de las implicaciones energéticas de la guerra en Oriente Próximo.
“La gente piensa en ello, pero es demasiado pronto para hablar de eso», sostuvo tras mencionar el caso de Venezuela, donde el Ejército estadounidense llevó a cabo una operación para secuestrar a su líder, Nicolás Maduro, y después admitió el interés de Washington de asegurarse las reservas petroleras del país sudamericano, indicó EP.
Buscan salida
En una conversación telefónica, Trump habló por la tarde con su homólogo ruso, Vladimir Putin, para hallar una “pronta solución política” y diplomática al conflicto desatado hace nueve días con la ofensiva sorpresa lanzada por Estados Unidos e Israel contra el país centroasiático.
El asesor del Kremlin, Yuri Ushakov, según la agencia de noticias rusa Interfax, dijo que Putin alcanzó a Trump “una serie de consideraciones”, teniendo en cuenta, entre otras cosas, los contactos mantenidos con los líderes de los países del golfo Pérsico, incluido el presidente de Irán (Masud Pezeshkian) y “los dirigentes de varios otros países”.
Ushakov describió la conversación como “franca, cordial y constructiva, como suele ocurrir en los diálogos entre los líderes ruso y estadounidense” y que trataron además el conflicto en Ucrania, asegurando que «las tropas rusas avanzan con gran éxito».









