El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, dijo hoy que algunos países “han iniciado esfuerzos de mediación” en el conflicto bélico con Estados Unidos e Israel, pero sostuvo que Teherán no dudará en defender la dignidad y soberanía del país persa.
“Seamos claros: estamos comprometidos con una paz duradera en la región, pero no dudamos en defender la dignidad y la soberanía de nuestra nación. La mediación debe dirigirse a quienes subestimaron al pueblo iraní y provocaron este conflicto”, escribió en la red social X.
A casi una semana de iniciado el conflicto, Irán reivindicó este viernes un nuevo ataque con drones contra “bases estadounidenses” en Kuwait, como respuesta a la ofensiva conjunta lanzada el 28 de febrero contra el país asiático, informó la televisión estatal iraní IRIB.
En tanto, la Guardia Revolucionaria (CGRI) aseguró que estos ataques continuarán “hacia la ejecución de una guerra total a nivel regional contra objetivos estadounidenses e israelíes”.
Indicó que el “éxito total” de la oleada 22 de “Promesa Veraz 4”, al impactar en diferentes bases militares de los agresores, refuta las afirmaciones sobre un retroceso de sus capacidades defensivas iraní.
La nueva oleada de misiles y drones lanzados en los últimos días impactaron en instalaciones o tropas estadounidenses instaladas en Kuwait, Catar, Arabia Saudíta, Emiratos Árabes Unidos y Bahréin, así como otros complejos vinculados a las fuerzas norteamericanas, según Teherán.
Se lanzaron misiles Kheibar, Khorramshahr-4 y Fattah en represalia por el asesinato de más de 170 niños iraníes contra una escuela primaria de mujeres en Minab, al sur del país, en el primer día de los bombardeos, señaló el CGRI.
Confirmó el ataque que desató un incendio en la base aérea de Alí al-Salem en Kuwait, donde está la aviación estadounidense, la destrucción de los radares de vigilancia estadounidense FPS-132 en Catar, los sistemas THAAD en Emiratos Árabes Unidos y Jordania, así como a Tel Aviv, el aeropuerto Ben Gurión y centros militares en Haifa, en Israel.
Estados Unidos aún no se ha pronunciado sobre los ataques a sus instalaciones, aunque a comienzos de semana había confirmado seis militares muertos por el contraataque iraní, todos ellos militares desplegados en una instalación en Kuwait que fue alcanzada el 1 de marzo por un dron.
El cuartel Karbala de la CGRI, ubicado al suroeste de Irán, negó versiones periodísticas de un supuesto levamiento hostil a la revolución islámica en esa zona y lo atribuyó a la desinformación de Washington y Tel Aviv. Alerta sobre intentos de desestabilizar la seguridad interna y aprovechar la situación en determinadas áreas.
“La iniciativa en el campo de batalla está en manos de la República Islámica de Irán”, subrayó al resaltar el “éxito total” de la oleada 22 de “Promesa Veraz 4” en lugares donde hay presencia militar estadounidense.
Según la agencia de noticias Tasnim, Irán ha utilizado en su contraofensiva misiles hipersónicos, con alcances de hasta 1.500 km. Fattah-1 y Fattah-2 fueron presentaron en 2023 y ambos misiles son capaces de maniobrar en vuelo y evadir las defensas aéreas enemigas, recordó.
Mientras la cadena CNN aseguró que los ataques de Irán en la región han disminuido de manera significativa y que los bombardeos estadounidenses contra el país persa están en aumento.
La administración de Donald Trump asegura que la guerra pronto se intensificará y los aliados de la OTAN, alianza militar trasatlántica de 32 miembros, se están involucrando en el conflicto para defender sus intereses en Medio Oriente. Sin embargo, España ha negado permitir el uso de sus instalaciones militares para agredir a Irán.
Trump, cuya popularidad ha caído a pocos meses de las elecciones a medio término de su mandato, dijo que espera participar en la designación del próximo líder supremo de Irán. En una entrevista con el medio digital Axios, calificó como inaceptable el posible nombramiento de Mojtaba Jameneí, hijo del fallecido líder supremo Alí Jameneí, tras los bombardeos estadounidenses e israelíes.
Por su parte, el Consejo de Seguridad de la ONU aún no tiene condiciones para alcanzar un consenso que permita adoptar decisiones comunes sobre Irán, adelantó el vicecanciller ruso, Alexandr Alímov, al periódico Izvestia.








