África, Europa y América del Sur sufren los efectos de los fenómenos naturales, que dejan muchas víctimas y devastaciones, reportan hoy medios internacionales.
Al término de la habitual oración mariana del Ángelus, este domingo, el Papa León expresó su cercanía con la población de Madagascar, país africano azotado por los ciclones Fytia e Gezani.
Tras dirigir sus oraciones a la isla del Océano Índico, el Pontífice lamentó los estragos causados por uno de los fenómenos meteorológicos más destructivos que ha golpeado Madagascar en lo que va de a temporada.
Con vientos extremadamente fuertes que alcanzaron velocidades devastadoras al tocar tierra cerca de Toamasina, la segunda ciudad más grande del país, muchas partes del país sigue sin agua y, en gran parte sin electricidad, como consecuencia del ciclón Gezani.
Al menos 43 personas han perdido la vida y varias más están desaparecidas, según la Oficina Nacional de Gestión de Riesgos y Desastres (BNGRC) de la nación africana, que actualizó el recuento tras las primeras evaluaciones tras el paso de la tormenta.
Además, cerca de 270.000 personas se vieron afectadas, y 16.318 fueron desplazadas a consecuencia de ráfagas de hasta 250 kilómetros por hora. Asimismo, unas 400 mil personas se encuentran en situación de emergencia debido a las destructivas ráfagas que dejan además varios heridos y desaparecidos, así como casas y edificios destruidos.
De otro lado, el mal tiempo en Cataluña, España, deja unas 86 personas heridas, mientras el paso del ciclón Kristin causó daños a la red de distribución eléctrica en Portugal. En Francia dos personas fallecieron debido a la tormenta Nils y en Marruecos, en África, se produjo una fuerte inundación, reportó el medio ruso Tass.
En tanto, el diario El Tiempo precisa que en Colombia una veintena de personas fallecieron debido a las inundaciones que han azotado el país latinoamericano desde que comenzó el mes de febrero y que todavía dejan graves consecuencias entre la población.
Más de 250.000 personas se han visto afectadas por las lluvias que cayeron sobre Colombia y se contabilizan 18.000 viviendas con daños y hasta 4.000 completamente destruidas, a lo que se suman graves destrozos en carreteras y puentes, informa Europa Press.
El presidente colombiano Gustavo Petro pidió el martes a la Corte Constitucional levantar la suspensión temporal del decreto de emergencia económica y social para cubrir necesidades imprevisibles, como las derivadas de las inundaciones.
Para atender la emergencia que vive el país latinoamericano, Petro tuvo que cancelar su participación en la Conferencia de Seguridad que se desarrolla en Munich, Alemania, con la presencia de varios líderes del mundo.
La Conferencia Episcopal de Colombia expresó el pasado jueves su solidaridad con «los afectados por el fenómeno meteorológico del frente frío» que ha causado grandes inundaciones en el norte del territorio nacional.








