
Estados Unidos e Irán concluyeron este viernes conversaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní en Mascate, capital de Omán. Teherán la considera un “buen comienzo”, pero Washington ha preferido mantener silencio.
“Las conversaciones se desarrollaron en un ambiente positivo, lo que nos permitió intercambiar opiniones y expresar nuestras opiniones sobre el acuerdo nuclear”, dijo a la televisión omaní el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, quien indicó que espera debatir en su país “los puntos clave de las conversaciones y prepararnos para la siguiente ronda».
“Se decidió que estas seguirían adelante, pero determinaremos el momento, la modalidad y la fecha en las próximas consultas que se llevarán a cabo a través del ministro de Exteriores de Omán», agregó.
Araghchi dijo que la continuación depende de las consultas que hagan las partes con sus respectivas capitales, aunque ha destacado en todo momento el “buen ambiente” y el “buen comienzo” con la ronda de negociaciones.
Según informó el país mediador, Omán, las primeras conversaciones se han centrado por ahora en «crear las condiciones apropiadas para el reinicio de las negociaciones diplomáticas y técnicas”.
La delegación estadounidense, encabezada por el enviado especial, Steve Witkoff, por el momento no ha informado sobre la iniciativa en Mascate, informó Europa Press.
El diario estadounidense The New York Times citó a tres funcionarios iraníes quienes habrían señalado que Teherán podría estar dispuesto a aceptar una suspensión de largo plazo de su programa nuclear, y Teherán espera que Washington levante las sanciones impuestas desde hace años y que afectan a la economía iraní.
La agencia oficial iraní IRNA, por su parte, indicó que el canciller ruso, Serguéi Lavrov, reiteró la disposición de Moscú para mediar en las tensiones entre Irán y Estados Unidos tras advertir que la situación en la región es “altamente explosiva”.
Señaló que el estado de las relaciones no solo es preocupante para Irán, sino para toda la región de Oriente Medio, a la que describió como un escenario al borde de la explosión, «lleno de bombas listas para detonar con solo pisarlas».
Lavrov sostuvo que, una vez que se logre un acuerdo entre las partes, Moscú está preparado para aportar sus servicios y participar activamente en su implementación.







