Al menos 72 personas perdieron la vida en Estados Unidos e Indonesia por una fuerte tormenta de nieve y la caída de un alud, respectivamente, informan hoy las autoridades.
Según la cadena latinoamericana Telesur y el medio europeo EP, la tormenta deja 34 fallecidos y afecta a gran parte del noreste, este y sur de Estados Unidos durante el fin de semana.
La tormenta, descrita como “monstruosa”, ha dejado en el país del norte temperaturas gélidas y fuertes nevadas desde Texas hasta Kansas y también ha pánico en estados como Nueva York, Kentucky, Míchigan, Ohio, Carolina del Sur, Nueva Jersey y Massachusetts, entre otros, según el portal de noticias estadounidense USA Today.
Las recientes víctimas mortales se registraron en las ciudades de Tennessee, Luisiana, Mississippi, en Carolina del Sur y en Nueva Jersey, mientras, unos 5.000 vuelos fueron cancelados y otros tantos tuvieron demoras.
El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, informó a la prensa que ocho personas fueron encontradas muertas al aire libre con temperaturas heladas, y la policía de la localidad de Frisco reportó que una adolescente de 16 años falleció al chocar el trineo donde era remolcada con un árbol.
En el sur, además, fue hallado un individuo muerto en un aparcamiento de una gasolinera desierta en la ciudad de Austin, aparentemente debido a hipotermia.
Expertos alertan que las bajas temperaturas continuaran durante la semana, lo que ha generado preocupación por la seguridad en las carreteras y el bienestar de aquellos que se encuentran a la intemperie, sin luz ni calefacción, advirtió la fuente europea.
De otro lado, las autoridades indicaron este martes que aumentó a 38 la cifra de muertos a causa de un fuerte corrimiento de tierra en el monte Burangrang, provincia de Java Occidental, de los cuales una veintena han sido ya identificados, precisa EP.
El alud de tierra se ha producido a consecuencia de las fuertes precipitaciones registradas en el área durante dos noches consecutivas, aunque el país asiático a menudo sufre este tipo de fenómenos meteorológicos extremos.
Según el último balance proporcionado por la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB), de momento hay otros 18 cuerpos sin vida sin identificar.
No obstante, los equipos de búsqueda y rescate siguen adelante con las labores en un intento por dar con decenas de desparecidos.
El deslave ha provocado, además, el desplazamiento de al menos 685 residentes de la zona montañosa de Cisarua, que se ha visto gravemente afectada.









