El Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, visitará la próxima semana Lima, a menos de 10 semanas de las elecciones en Perú, en medio de una crisis política y escándalos de corrupción en el país, informaron hoy fuentes diplomáticas.
Rubio, muy cercano al presidente Donald Trump y duro crítico de los gobiernos progresistas en América Latina y el Caribe, estuvo en Ecuador el pasado 7 de enero para reunirse con el presidente derechista Daniel Noboa, en el marco de una gira que incluyó Argentina.
Medios locales dieron cuenta de la visita de Rubio y el Ministerio de Relaciones Exteriores ha difundido en los últimos días imágenes de reuniones en Washington de Rubio con el canciller peruano, Hugo de Zela, y una reciente visita a Lima de miembros del Comité de Exteriores del Congreso de EEUU, “para profundizar el diálogo político y promover cooperación e inversiones” en Perú.
Con ocasión de la designación de Bernie Navarro como nuevo embajador de EEUU en Lima, también fue publicada fotografías del Jeanette Rubio, esposa del secretario de Estado, en la sede diplomática peruana en Washington, escribió en red X el embajador peruano, Alfredo Ferrero, lo que evidencia los cercanos vínculos con EEUU.
La Casa Blanca confirmó la semana pasada que Estados Unidos construirá, con una inversión de 1.500 millones de dólares, una base naval en el Callao, provincia vecina a Lima, y a 80 km del megapuerto de Chancay, financiado por China con más de 4.000 millones de dólares.
El candidato presidencial, Rafael López Aliaga, líder de partido ultraderechista Renovación Popular, igualmente ha difundido en las redes imágenes suyas junto a Rubio, a fin de mostrar a sus seguidores la cercanía con el gobierno de Trump. López Aliaga lleva en su lista al próximo Congreso a exmiembros de la Marina peruana.
En su visita a Quito, el jefe de la diplomacia estadounidense habló por teléfono con el presidente de Guyana, Mohamed Irfraan Alí, y en Buenos Aires coordinó con el canciller argentino, Pablo Quirno, una operación militar, condenada por algunos países de la región, informó el viceportavoz del Departamento de Estado, Tommy Piggot.
Rubio, según Piggot, agradeció a Noboa por la “asociación con Ecuador”, que cuenta con una mayor presencia de EEUU en la región andina, y destacó el liderazgo regional del presidente argentino, Javier Milei, y el “papel” en la estabilidad en el hemisferio occidental. Estos elogios los repitió con Guyana, que mantiene un conflicto fronterizo con Venezuela por el control de la región e Esequibo, rica en recurso petrolero.
Estados Unidos utilizó el aeropuerto de Trinidad y Tobago para atacar a Venezuela, aunque antes las fuerzas militares estadounidenses llevaron a cabo maniobras en aguas del país caribeño, mientras acordaba con la República Dominicana el uso de su territorio para el aterrizaje de sus aviones de combate como en Puerto Rico, estado asociado de EEUU.
Según algunos medios europeos, Rubio abordó con sus aliados latinoamericanos “los esfuerzos regionales para promover la estabilidad en Venezuela” ante las amenazas de EEUU contra Caracas y la militarización del Caribe con el pretexto de hacer frente al narcotráfico, aunque Trump también ha lanzados acusaciones a otras naciones latinoamericanas.
Fuentes latinoamericanas informaron con sorpresa que la justicia estadounidense había descartado la existencia del llamado “Cartel de los Soles”, que sirvió de sustento a Washington para acusar al gobierno de Nicolás Maduro, secuestrado en Caracas, el 3 de enero, en una acción militar estadounidense que dejó un centenar de muertos.
Trump, magnate republicano de 79 años, ha justificado la injerencia en Venezuela por el interés de EEU en los recursos energéticos de la nación sudamericana, y aseguró que seguirá inmiscuyéndose en los procesos electorales en la región como ocurrió en 2025, a pesar del rechazo de la CELAC, que exige respetar la región como “zona de paz”.
Bogotá lamentó la negativa de Washington a otorgar la visa a la canciller colombiana Rosita Villavicencio para asistir al Consejo de Seguridad de la ONU, en Nueva York, con el argumento de vínculo con Venezuela y supuestamente amenazar a EEUU con una respuesta si interviene Colombia, país que gestionó una reunión Trump-Petro, el próximo 3 de febrero, a poco más de un mes de las elecciones en Colombia, para superar diferencias.
EEUU arrebató en 1848 el 55 % del territorio de México y en 1989 el ejército estadounidense invadió Panamá para controlar el Canal del país istmeño y frenar la presencia de China en América Latina. Trump ha sido cuestionado por su abierta injerencia en las elecciones celebradas el año pasado en la región, incluido Honduras.









