Venezuela condenó hoy ante la comunidad internacional “la gravísima agresión militar” de Estados Unidos contra territorio venezolano al bombardear Caracas, mientras las autoridades del país denunciaron la “desaparición” del presidente Nicolás Maduro.
En un comunicado oficial, el Gobierno Bolivariano de Venezuela informó que el propósito de la agresión es la apropiación de los recursos estratégicos de la nación sudamericana.
Aviones de guerra estadounidenses violaron el espacio aéreo venezolano y lanzaron ataques contra la capital venezolana y los “estados Miranda, Aragua y La Guaira”.
Subraya que “este acto constituye una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas, especialmente de sus artículos 1 y 2, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica de los Estados y la prohibición del uso de la fuerza”.
Alerta que “tal agresión amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas”.
“El objetivo de este ataque no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la Nación. No lo lograrán”, agrega el texto.
De acuerdo al comunicado, Maduro ha activado “todos los planes de defensa nacional” y ordenado “la implementación del Decreto que declara el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional, para proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada”.
“En línea con el artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, Venezuela ´se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa para proteger a su pueblo, su territorio y su independencia´”, indica el Gobierno Bolivariano de Venezuela, emitido en Caracas el 3 de enero de 2025.
En este contexto de amenazas, con el despliegue militar de Estados Unidos en el Caribe, en agosto pasado, y el bloqueo naval contra Venezuela anunciado por la administración de Donad Trump, el pasado 16 de diciembre, Venezuela recordó este sábado la militarización del mar Caribe con destructores, un submarino nuclear, el portaaviones USS Gerald R. Ford y más de 4.000 militares.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, por su parte, dijo que desconocen el paradero del presidente Nicolás Maduro y la primera dama Cilia Flores. “Exigimos al Gobierno del presidente Trump prueba de vida inmediata de la vida” de ambos, señala.
En tanto, el ministro del Interior, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, expresó su firme condena ante el ataque de Estados Unidos y pidió no caer en la desesperanza. “Al final de estos ataques venceremos”.
Muchos ciudadanos venezolanos con pancartas salieron a las calles cerca del Palacio de Gobierno en Caracas para rechazar los ataques aéreos estadounidenses, según la cadena latinoamericana de televisión Telesur.
Mientras, Colombia y Cuba han sido los primeros países latinoamericanos en condenar la agresión de Estados Unidos contra Venezuela.
Colombia reafirma su compromiso irrestricto con los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, en particular el respeto a la soberanía y la integridad territorial de los Estados, la prohibición del uso o la amenaza del uso de la fuerza, y la solución pacífica de las controversias internacionales.
Cuba pidió una reacción de la comunidad internacional contra lo que llamó “criminal ataque” a Venezuela. “Nuestra ´zona de paz´ (América Latina) está siendo brutalmente asaltada. Terrorismo de Estado contra el bravo pueblo venezolano y contra Nuestra América”, anotó.









