Papa León XIV pide paz, amor y unidad en Navidad

El “verdadero tesoro está en el corazón”, sostiene

El Papa León XIV instó a todos los católicos del mundo a proclamar durante la Navidad “la paz, el amor y la unidad”.

Al dirigir un saludo a los participantes al XI concierto navideño “InCanto” de los alumnos de la Escuela Pontificia Pablo VI, nombre del pontífice polaco fallecido en 1978, el sucesor del Apóstol Pedro dijo que fue maravilloso escuchar cantar a los niños los villancicos en italiano, latín, inglés y español.

“Dios ha querido comunicarnos a todos el don del amor: esto es la Navidad”, subrayó al final del concierto al asistir como invitado excepcional y comentó sobre la presencia de Dios en los más pequeños que le dedicaron el concierto de Navidad, que en el mundo se celebra a la medianoche del día 25 de diciembre.

Los niños, todos vestidos con jeans y camisetas blancas, se sentaron ordenadamente en un escenario escalonado, uno por uno. Emocionados y sonrientes, cantaban y algunos de ellos acompañaron las voces con alegres gestos con las manos.

León XIV escuchó con atención a los pequeños y aplaudió con fuerza al terminar el concierto, protagonizado por los alumnos del centro educativo fundado por San Pablo VI en 1968 y actualmente acoge a unos 300 niños.

Antes de llegar al Vaticano, Leon XIV desde su residencia en Castel Gandolfo decidió visitar las instalaciones de esta escuela primaria católica, donde dirigió un saludo improvisado a los más pequeños, quienes cantaron diferentes villancicos en varios idiomas.

De otro lado, en un balance del 2025 el Vaticano destacó la celebración este año el Jubileo ordinario, que se convoca cada 25 años; el fallecimiento a los 88 años del Papa Francisco, el 21 de abril del 2025 tras una década de pontificado, y la elección de Robert Francis Prevots (70), nombre original de León XIV, como la máxima autoridad de la Iglesia Católica, el 8 de mayo.

Durante la Audiencia General de este miércoles, el Papa León XIV invitó a “leer la vida bajo el signo de la Pascua” y aseguró que es “en el corazón donde se conserva el verdadero tesoro, no en las cajas fuertes de la tierra”.

En su catequesis, el Pontífice subrayó que el verdadero valor de la vida no se mide por la acumulación material ni por el éxito económico y advirtió que la lógica de la acumulación termina por vaciar de sentido incluso a quienes, desde fuera, parecen haber alcanzado el éxito.