Honduras denunció este lunes ante la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, presuntas irregularidades durante las elecciones en el país centroamericano, incluido la abierta injerencia del presidente estadounidense Donald Trump.
El vicecanciller hondureño, Gerardo Torres, en la sesión extraordinaria del organismo hemisférico, explicó una serie de inconvenientes sospechosos durante el proceso electoral celebrado el pasado 30 de noviembre, como fallos técnicos, interrupciones sospechosas y denuncias de fraude que han generado un caos en el país.
“No nos entreguemos tan dócilmente a esa noche oscura” dijo Torres al finalizar su intervención en la sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA.
En la sesión recordó la abierta injerencia, en pleno proceso electoral, del presidente Trump en apoyo al candidato Nasry Asfura, del derechista Partido Nacional, y amenazas a los hondureños en caso se eligiera otro aspirante, además de prometer indulto al exmandatario Juan Orlando Hernández, deportado y sentenciado en EEUU a 45 años de cárcel por narcotráfico.
El jefe de la Misión de Observación Electoral de la OEA en Honduras, Eladio Loizaga, a su turno, dio a conocer el informe preliminar sobre el proceso electoral, en el que señaló que las elecciones no fueron perfectas, pero que la ciudadanía estuvo a la altura del proceso democrático, por lo que su voluntad expresada en las urnas debe ser respetada.
Loizaga aseguró que el informe refleja una «evaluación imparcial y objetiva» del proceso observado por la misión de la OEA, y sostuvo que la jornada electoral representó un retroceso en comparación con otros comicios debido a conflictos internos entre miembros del Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que a su criterio ha generado retrasos en el cronograma electoral.
Respecto a las denuncias de supuesto fraude electoral, Loizaga seguró que no hubo evidencia de dolo en el desarrollo del proceso. Sí se identificaron, en cambio, fallas técnicas en el sistema electoral, las cuales -según el informe- fueron atendidas conforme a los procedimientos establecidos.
La misión de la OEA exhortó al CNE hondureño a iniciar lo antes posible el escrutinio especial e indicó que las actas físicas constituyen el respaldo legal de los resultados electorales.
El escrutinio de votos sigue en suspenso por las denuncias de irregularidades, incluso la injerencia extranjera, y las denuncias de presunto fraude, que ha llevado al oficialismo a pedir la anulación de las elecciones generales del 30 de noviembre.
Durante las elecciones en Bolivia, en 2019, la misión de observadores de la OEA, informó haber comprobado una «manipulación dolosa e irregularidades», lo que desató denuncias de fraude contra el gobierno de Evo Morales, y se produjo un golpe de Estado, pero en los comicios generales del 2020 volvió a ganar el entonces partido gobernante MAS.
El candidato Salvador Nasralla, del Partido Liberal, de centroderecha, dijo que por segunda vez sería derrotado en Honduras, a pesar de haber encabezado el conteo de los sufragios y luego pasar a segundo lugar (39.19%) a menos de un punto de Asfura, en el proceso de escrutinio a cargo del Grupo ASD, empresa Colombiana de Logística y manejo integral de datos.
En este contexto, el gobierno de Colombia ha denunciado que se prepara un “fraude electoral” por parte de sectores conservadores a las elecciones generales, previstas el 8 de marzo del 2026, proceso que también estará a cargo de ASD.
De acuerdo a investigaciones periodísticas, con la presentación de documentos, se ha denunciado posibles manipulaciones del software (sin acceso al conteo de votos ni algorismo) durante las elecciones juveniles, municipales, legislativas y presidenciales en Colombia para 2026.
El grupo ASD, que funciona desde 1982, recibió una licitación por más de dos billones de pesos (111.214 dólares) para la logística electoral en Colombia del 2026, contrato adjudicado sin audiencia pública, según denunció el presidente Gustavo Petro.
ASD suministró y controló el software de escrutinios en 2022, cuando el actual partido gobernante Pacto Histórico descubrió que le estaban restando 700.000 votos en el conteo inicial de los escrutinios, recordó el jefe de Estado la pasada semana.








