Valderrama oficializa su candidatura presidencial ante la tumba de Haya de la Torre: «La renovación liderará la unidad»

Desde Trujillo, el candidato del APRA anunció un "shock de seguridad", la reducción del presupuesto del Congreso a la mitad y una revolución agraria. Tras vencer en las internas, hizo un llamado a cerrar heridas: "No encontrarán en mí ninguna actitud sectaria"

Enrique Valderrama encabeza una multitudinaria marcha por las calles de Trujillo tras juramentar en el cementerio Miraflores. La "Renovación" tomó las calles del bastión aprista al ritmo de la Marsellesa.

En un acto cargado de simbolismo político, Enrique Valderrama oficializó su candidatura a la Presidencia de la República por el Partido Aprista Peruano (APRA) desde Trujillo, bastión histórico de la organización. La jornada comenzó en el Cementerio General de Miraflores, frente a la tumba del fundador Víctor Raúl Haya de la Torre, y culminó con un mitin en la Casa del Pueblo, marcando el inicio de la campaña electoral con un mensaje claro: la renovación generacional ha tomado el mando.

Tras imponerse el pasado 30 de noviembre en las elecciones internas —en lo que fue calificado como un «golpe generacional»—, Valderrama eligió la «cuna del aprismo» para juramentar junto a su plancha presidencial, conformada por María Valdivia y Lucio Vázquez.

«Juro por el ejemplo moral del Jefe». Valderrama, acompañado de su plancha presidencial y dirigentes regionales, durante el juramento frente a la tumba de Víctor Raúl Haya de la Torre.

Juramento y «Guerra» a la criminalidad

Ante la tumba del líder histórico, el candidato marcó distancia de la actual clase política. «Comparezco hoy ante la luz para jurar y reafirmar mi compromiso con el ejemplo moral de Víctor Raúl», inició Valderrama. En su discurso, lanzó su primera gran promesa de campaña: una lucha frontal contra la inseguridad.

«Vengo a decir que le vamos a declarar la guerra a las organizaciones criminales (…) Las organizaciones políticas aliadas de la expresidenta Boluarte y de los últimos presidentes son los responsables de esta crisis», sentenció. Entre sus propuestas, anunció la reforma del sistema de justicia, el control estricto de fronteras y la reducción del presupuesto del Congreso en un 50%.

Marea roja

Tras el acto solemne, la jornada se tornó festiva. Una multitud acompañó al candidato en un recorrido a pie por las calles de Trujillo hasta la Casa del Pueblo.

El trayecto estuvo marcado por la algarabía de delegaciones llegadas de todo el país y el incesante acompañamiento de una orquesta en vivo, que interpretó durante todo el recorrido la «Marsellesa Aprista». El himno partidario resonó con fuerza en las calles trujillanas, generando un ambiente de mística y celebración que sirvió de antesala al mitin central.

Respaldo institucional. Ya en la histórica Casa del Pueblo de Trujillo, Valderrama delineó su plan de gobierno flanqueado por la dirigencia regional y nacional del partido.

La Agenda Social

Ya en el estrado del local partidario, Valderrama delineó los ejes de su plan de gobierno, prometiendo una «Gran Revolución Agraria» que incluirá el retorno del crédito agrario técnicamente estudiado y un programa masivo de compras estatales a las MYPEs.

En el sector educación, propuso un sistema de becas inspirado en modelos asiáticos exitosos: «Vamos a construir un gran programa nacional para que los mejores hijos del pueblo estudien en las mejores universidades del mundo, como lo hicieron India y China, a cambio de que regresen y aporten al país». Asimismo, se comprometió a generar 3.5 millones de puestos de trabajo en cinco años, respetando la legislación laboral vigente.

Llamado a la Unidad

Consciente de las fricciones tras el proceso electoral interno, el líder de la renovación extendió la mano a toda la militancia para cerrar filas de cara al 2026.

«La campaña interna ya pasó. El soberano aprista ha dicho con claridad que desea que la renovación encabece el proceso (…) A partir de ahora, no tendré memoria para las rencillas. A quien se haya sentido ofendido, le pido disculpas. Vamos a consolidar la más férrea unidad», concluyó ante los aplausos de los asistentes.

Finalmente, el APRA busca cerrar un capítulo de disputas internas para reinsertarse en el escenario nacional. El reto de Valderrama será ahora transformar la mística mostrada en las calles trujillanas y el discurso de renovación en votos efectivos, intentando reconectar con un electorado nacional que exige respuestas nuevas a problemas históricos.