Piura vive una ola de violencia tras el asesinato del jurista Percy Ipanaqué Navarro alrededor de las 2:50 p.m. en la carretera al caserío Miraflores. Dos sicarios a bordo de una motocicleta interceptaron su vehículo y dispararon a quemarropa, causándole la muerte inmediata en el lugar. Agentes de la policía recolectaron al menos seis casquillos de balas en la escena del crimen.
La principal línea apunta hacia una venganza por denuncias del abogado contra efectivos policiales por un «sembrado» de pruebas en un caso de su patrocinado. El atentado a Ipanaqué, conocido por defender procesos mediáticos, generó indignación en el Colegio de Abogados de Piura, cuyo decano Hernán Ruiz Díaz exigió una pesquisa exhaustiva. Familiares rechazaron la idea de que el móvil se tratase de un posible ajuste de cuentas y vinculan el crimen a ataques contra líderes sociales.
El hecho se suma a dos crímenes previos: un expolicía taxista acribillado en A.H. Cossío del Pomar y un joven universitario baleado en A.H. Ciudad del Niño, totalizando tres muertes en un día. Vecinos y líderes exigen la intervención del presidente José Jerí y un estado de emergencia ante el incremento del sicariato en la región.









