La violencia en el ámbito de la construcción ha vuelto a impactar a Lima. En el distrito de El Agustino, un joven trabajador llamado Diego Canales Jiménez (22) fue agredido a tiros mientras estaba en una construcción particular. El incidente tuvo lugar el miércoles último por la tarde y, de acuerdo con los testigos, el joven intentó arrastrarse para solicitar ayuda, pero falleció horas más tarde en el hospital Hipólito Unanue.
Según el informe de Buenos Días Perú, Diego estaba con otros colegas cuando un grupo de personas entró en la área. Unos minutos antes, hubo una pelea entre personas desconocidas y los empleados. Después de ese enfrentamiento, varios trabajadores consiguieron huir, pero Diego no tuvo la misma suerte y fue alcanzado por cinco balas.
La madre del chico rechazó que fuera un ajuste de cuentas y denunció que la construcción era objeto de extorsión “Acá piden dinero a los que agarran la obra. Como no quieren reventar la mano, vienen y juegan con la vida de los chicos que trabajan”, lamentó. La mujer aseguró que su hijo era tranquilo, dedicado al trabajo y que soñaba con abrir una barbería junto a su pareja.
El municipio de El Agustino aún no se ha pronunciado al respecto. La Policía Nacional continúa investigando si el crimen estuvo motivado por conflictos personales o extorsión relacionada con mafias de la construcción civil. Testimonios dan fe de que los atacantes reaparecieron tras el ataque inicial y dispararon directamente contra los opositores . El asesinato de
Diego Canales reavivó la preocupación por la existencia de mafias de cupos en proyectos públicos y privados , un problema que autoridades y sindicatos han denunciado con frecuencia , pero que continúa cobrándose vidas en diversas zonas de la capital .









