El Papa León XIV, durante un encuentro en el Vaticano con más de 160 directores y actores del mundo del cine, sostuvo este sábado que el cine ayuda a ver con nuevos ojos las experiencias.
En la Sala Clementina, León XIV agradeció a los representantes del “Séptimo arte” por “poner en movimiento la esperanza” y promover “la dignidad humana”, sin explotar el dolor, sino acompañando.
“Una de las contribuciones más valiosas del cine es precisamente la de ayudar al espectador a volver a sí mismo, a mirar con nuevos ojos la complejidad de su propia experiencia, a volver a ver el mundo como si fuera la primera vez y a redescubrir, en este ejercicio, una parte de esa esperanza sin la cual nuestra existencia no está plena”, subrayó.
León XIV pidió “recuperar la autenticidad de la imagen para salvaguardar y promover la dignidad humana” y dijo “no temáis enfrentaros a las heridas del mundo”. Mencionó la violencia, la pobreza, el exilio, la soledad, las adicciones, las guerras olvidadas, “piden ser vistas y contadas. El gran cine no explota el dolor: lo acompaña, lo investiga”.
Como han hecho los grandes directores, dando voz, con amor, “a los sentimientos complejos, contradictorios, a veces oscuros, que habitan el corazón del ser humano”, explicó.
Nacido hace 70 años en Estados Unidos, León XIV compartió esta semana en un video su amor por películas que lo marcaron desde joven como “Qué bello es vivir” (1946), de Frank Capra; “La novicia rebelde” (1965), de Robert Wise; “Gente corriente” (1980), de Robert Redford; y “La vida es bella” (1997), de Roberto Benigni, entre otros.
León XIV dijo a los presentes que la cinematografía no es solo “un juego de luces y sombras para divertir e impresionar”, como podía parecer en la época de los hermanos Lumière (inventores del cinematógrafo) sino que se convirtió en “expresión de la voluntad de contemplar y comprender la vida, de contar su grandeza y fragilidad, de interpretar su nostalgia de infinito”.
Agradeció al cine por ser “un arte popular en el sentido más noble, que nace para todos y habla a todos”, y que asocia el entretenimiento “con la narración de la aventura y el espíritu del ser humano”. Dijo que se convierte “en un lugar “donde el hombre puede volver a mirarse a sí mismo y a su destino”.
Destacó los 130 años del cine e instó a seguir siendo siempre “lugar de encuentro”, “hogar para quienes buscan sentido” y “lenguaje de paz”, que siga sorprendiendo y “mostrándonos aunque solo sea un fragmento del misterio de Dios”.
Recordó a los directores y actores que con sus obras dialogan “con quienes buscan ligereza, pero también con quienes llevan en su corazón una inquietud, una búsqueda de sentido, de justicia, de belleza”.
El cine es “mucho más que una simple pantalla: es una encrucijada de deseos, recuerdos y preguntas”, anotó. Dijo que esto convierte a los cines y teatros en “corazones palpitantes de nuestros territorios”, espacios culturales que contribuyen a su humanización.
Advirtió, empero, que el cine se encuentre en peligro debido al cierre de muchas salas de cine. Demandó a las instituciones que sigan afirmando “el valor social y cultural de estas actividades”, lo que generó un largo y caluroso aplauso de los directores y actores presentes.
Al referirse a la “lógica del algoritmo”, León XIV reclamó al mundo del cine que defienda “la lentitud cuando es necesaria, el silencio cuando habla, la diferencia cuando provoca”.
La oración final es que el Señor acompañe siempre a todos los que trabajan en el mundo del cine “en la peregrinación creativa, para que podáis ser artesanos de la esperanza”. Al final de su discurso, el Santo Padre, que tiene nacionalidad peruana, saludó uno por uno a todos los presentes.
Entre los asistentes estaban los actores Gianni Amelio, Roberto Andò, Judd Apatow, Francesca Archibugi, Marco Bellocchio, Monica Bellucci, Wang Bing, Catherine (Cate) Élise Blanchett, Stéphane Brizé, Sergio Castellitto, Liliana Cavani, Maria Grazia Cucinotta, Abel Ferrara, Dante Ferretti y Francesca Lo Schiavo.
Además, Matteo Garrone, Dag Johan Haugerund, Emir Nemanja Kusturica, Spike Lee, George Miller, Gaspar Noé, Ferzan Özpetek, Paweł Aleksander Pawlikowski, Giacomo Poretti, Stefania Sandrelli, Albert Serra, Giuseppe Tornatore y Gus Van Sant, entre otros.








