Reino Unido y Colombia suspenden colaboración con EEUU

Canadá también se desvincula de ataques de EEUU en Caribe

Reino Unido y Colombia anunciaron este martes que dejan de compartir información de inteligencia con Estados Unidos, que ha sido acusado de “ejecuciones extrajudiciales” al atacar con misiles a supuestas “narcolanchas” en el Caribe.

Canadá, otro aliado clave de Washington, ya había decidido desvincularse de los ataques estadounidenses en el mar Caribe y Pacífico, con el argumento de la lucha contra el narcotráfico, informó CNN.

La cadena estadounidense indicó que Ottawa “ha dejado claro a Estados Unidos que no desea que su inteligencia se utilice para seleccionar embarcaciones para ataques letales” ante la muerte de unas 75 personas a bordo de las lanchas atacadas.

En la red X, el presidente colombiano Gustavo Petro escribió este martes que “se da orden a todos los niveles de la inteligencia de la fuerza pública suspender envío de comunicaciones y otros tratos con agencias de seguridad estadounidenses”.

“Tal medida se mantendrá mientras se mantenga el ataque con misiles a lanchas en el Caribe. La lucha contra las drogas debe subordinarse a los derechos humanos del pueblo caribeño”, subrayó.

Antes, CNN informó que Reino Unido “dejó de compartir información de inteligencia con Washington sobre embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el mar Caribe”. Esta decisión se debe a que Londres “considera que los ataques militares estadounidenses contra presuntos traficantes violan el derecho internacional”.

Durante la IV Cumbre CELAC-UE, el 9 de noviembre en Santa Marta, los 60 países participantes instaron a respetar el cumplimiento del derecho internacional en la lucha contra el narcotráfico y a América Latina como zona de paz.

La «Declaración de Santa Marta” destaca la adhesión a los principios de la ONU, “en particular la igualdad soberana de los Estados, el respeto a la integridad territorial y de la independencia política, la no intervención en asuntos que son esencialmente de la jurisdicción interna de los Estados y el arreglo pacífico de las controversias”.

La posición del Reino Unido, que controla varios países del Caribe y es principal aliado de EEUU en Europa, se debe a que “no quiere estar relacionado con los ataques estadounidenses contra navíos porque Londres los ve como ilegítimos”, explica CNN.

Durante varios años Londres brindó ayuda a EEUU para localizar embarcaciones sospechosas de transportar drogas para que la Guardia Costera estadounidense pudiera interceptarlas, abordar las embarcaciones, detener a la tripulación y decomisar las drogas confiscadas.

Estados Unidos decidió militarizar el Caribe con el argumento de la lucha antidroga, a pesar de las criticas de varios países de la región y las acusaciones de “ejecuciones extrajudiciales” por parte de las Naciones Unidas. Venezuela incluso denunció a Washington de pretender invadir el país petrolero para controlar sus recursos.

En tanto, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ordenó que el Ford -el grupo de ataque de Portaviones más avanzado de la Marina- se dirigiera al Caribe desde Europa. El grupo de ataque trae consigo nueve escuadrones aéreos, capacidades antisuperficie y el buque de mando de defensa aérea y antimisiles integrado USS Winston S. Churchill.

Las tensiones entre Washington y Caracas han estado latentes durante meses ante la posibilidad de una acción más directa. CNN ha informado que la administración de Donald Trump “está considerando planes» para atacar por tierra a Venezuela, de acuerdo a CNN, bajo la acusación de que Caracas protege a carteles de la droga.

Rusia, a su vez, sugirió a EEUU concentrarse en combatir el narcotráfico en Bélgica en lugar de Venezuela y considera ineficaz y motivada por el interés en los yacimientos petroleros del país sudamericano. El ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, dijo que perseguir embarcaciones en el Caribe «no conducirá a nada bueno» y no mejorará la reputación internacional de la Casa Blanca.