La supervisora tributaria peruana, SUNAT, enfrentó críticas al hacerse público el nombramiento de Luis Enrique Vera Castillo como “Asesor IV” en la Superintendencia Nacional Adjunta de Tributos Internos, cargo que implica una remuneración mensual significativa en la entidad.
Vera Castillo fue previamente condenado a un año de pena privativa de libertad suspendida por el delito de omisión de denuncia agravada, relacionada con presuntas gestiones indebidas al interior de la Sunat. Según la resolución que lo designa, la medida entró en vigencia el 3 de abril de 2025.
El nombramiento ha generado cuestionamientos por dos razones principales: primero, porque la sanción incluyó una inhabilitación para ejercer cargos públicos por un año, lo que plantea dudas sobre si dicho periodo se respetó. Segundo, por el monto del salario asignado a Villar Castillo, que según el medio reportado asciende a 14 986 soles mensuales, con ingresos adicionales que suman hasta 42 785 soles mensuales.
La Sunat no ha emitido una explicación pública detallada sobre los criterios que motivaron la designación de Vera Castillo pese a la condena e inhabilitación anteriores. Por su parte, organismos de control y la opinión pública apuntan a la necesidad de una revisión rigurosa de los procesos de nombramiento y control interno en la institución para garantizar que los principios de transparencia y probidad pública se cumplan.
Este caso pone en evidencia los retos que enfrentan entidades estatales para alinear sus prácticas de gestión de personal con los estándares éticos que la ciudadanía exige de sus funcionarios.









