Crisis genera caos humanitario y desempleo en EEUU

Unos 10 millones de latinos sin acceso a comidas

La crisis política en Estados Unidos amenaza a más de 40 millones de persona con perder el acceso al programa asistencial por el cierre parcial del Gobierno e ingresar al segundo mes sin el subsidio oficial que alivie el problema en el país.

El Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocido como vales de comida o cupones de alimentos, sigue sin financiación por discrepancias entre demócratas y republicanos en el Congreso y la pugna presupuestaria que ha generado una crisis humanitaria y de infraestructura.

El cierre del Gobierno de EEUU ha colocado a cerca de 42 millones de beneficiarios de SNAP, que otorga alimentos a cerca de uno de cada ocho estadounidenses en el país, en una situación de angustia total que dependen de la ayuda alimentaria, según datos del USDA, al quedar desfinanciada a partir el 1 de noviembre, lo que dejará a 10 millones de latinoamericanos sin cupos en el país.

Grandes empresas han anunciado despidos masivos, como los casos de UPS (48.000 empleados), Amazon (hasta 30.000), Intel (24.000), Nestlé (16.000), Accenture (11.000), Ford (11.000), Novo Nordisk (9.000), Microsoft (7.000), PwC (5.600), entre otros, para un total de al menos 250.000 puestos perdidos, a menos de dos meses de acabar el año 2025.

A la crisis alimentaria se agrega el aumento de las pólizas en un 25 % de media en la salud pública, según las nuevas primas de los programas sanitarios del Obamacare (Ley de Cuidados Sanitarios Asequibles) para 2026, poniendo fin a los subsidios aprobados en 2021 durante la pandemia del Covid-19.

La asistencia gubernamental permitía que las pólizas fueran gratuitas para personas en situación de pobreza y subsidiaban parcialmente a quienes ganaban menos de 65.000 dólares anuales, pero hace un mes muchas familias están perdiendo su seguro médico.

En un comunicado conjunto, las asociaciones Voto Latino, UnidosUS y Latino Victory Project critican al Gobierno de Donald Trump por no usar un fondo de emergencia estimado en 6.000 millones de dólares para financiar el programa asistencial.

“SNAP es una línea de vida para cerca de 10 millones de latinos en todo el país, donde ayuda a familias a adquirir productos diarios esenciales, desde fórmula para bebés y fruta, hasta lácteos», señalaron.

Los mayores afectados son los estados con mayor presencia latina como California, Texas, Florida y Nueva York, precisa la organización Center for Budget and Policy Priorities.

El caos político además de interrumpir la asistencia alimentaria a millones de personas, ha encarecido la sanidad a la población más vulnerable y hasta pone en riesgo la seguridad aérea, advirtió la Administración Federal de Aviación (FAA) por la falta de recursos, como ocurre en Nueva York, Austin, Newark, Phoenix, Washington, Nashville, Dallas y Denver.

En el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy, en Nueva York, se suspendió todos los vuelos debido a que operaban únicamente con el 20% del personal, que ha dejado de recibir su sueldo, y en otros terminales aéreos se reportaron retrasos en los vuelos en al menos 35 aeropuertos, algunos de ellos los más grandes del país.

La complicada situación que vive EEUU, sumado a la crisis económica y la política arancelaria del presidente Trump, que afecta a la economía mundial, se suma al caos político y la intención del gobierno por reducir programas sociales, mientras las grandes empresas trasnacionales aprovechan el panorama para incorporar la inteligencia artificial en reemplazo del personal despedido, según analistas.