China y Rusia exigieron a Estados Unidos dejar de socavar la paz en el Caribe y volver a la aplicación de la ley judicial a través de marcos jurídicos bilaterales y multilaterales.
Los portavoces de la Cancillería china, Guo Jiakun, y del Kremlin, Dmitri Peskov, criticaron el despliegue inusual de buques de guerra cerca de la costa de Venezuela, con el pretexto de hacer frente a carteles de narcotraficantes en la zona.
Ambos calificaron por separado las acciones estadounidenses como una amenaza a la soberanía y la paz en el Caribe.
La exhortación surge a raíz del despliegue de buques de guerra estadounidenses en el mar Caribe, cerca de la costa de Venezuela, lo que para Pekín y Moscú sería una amenaza directa a la seguridad de las naciones de la región.
Hasta el momento, Estados Unidos ha desplegado ocho buques, un submarino y unos 10.000 efectivos en zonas del mar Caribe, además el presidente Donald Trump dispuso el desplazamiento del portaviones USS Gerard Ford, el más grande del mundo, hacia América Latina.
Brasil, Colombia y México ha criticado lo que consideran exagerado desplazamiento militar frente a las costas de Venezuela, que ha denunciado un intento por invadir el país sudamericano para controlar sus recursos energéticos.
Estados Unidos comenzó su campaña con ataques contra presuntas embarcaciones de drogas en el Caribe a principios de septiembre y Washington extendió sus acciones a aguas del Pacífico. Unas 14 “narcolanchas” han sido destruidas con misiles y 57 presuntos narcos muertos, según la agencia de noticias AFP.
“EEUU debe escuchar las voces de los países caribeños y la comunidad internacional”, manifestó Guo, quien instó a Washington a retomar la senda de los acuerdos preestablecidos.
Peskov, por su parte, emplazó a Estados Unidos a «respetar la ley» a la hora de realizar actividades militares cerca de Venezuela, en alusión a los recientes ataques con misiles por el Ejército estadounidense contra varias embarcaciones en el mar Caribe.
Durante una rueda de prensa, Peskov ha reivindicado la importancia de que las disputas «sean resueltas de acuerdo con el Derecho Internacional» e hizo hincapié en que Venezuela es «un país soberano», según la agencia rusa Tass.
El presidente venezolano Nicolás Maduro anunció el lunes la suspensión “inmediata” de todos los acuerdos en materia de gas con Trinidad y Tobago, tras calificar como una “amenaza” las declaraciones de la primera ministra Kamla Persad-Bissessar, a quien acusó de convertir al país “en el portaaviones del imperio estadounidense” contra Sudamérica.
Señaló a Persad-Bissessar de ser una “propulsora de la guerra” luego de la llegada la semana pasada del destructor estadounidense USS Gravely a Trinidad y Tobago para realizar ejercicios militares durante varios días.









