Millones de manifestantes salieron este sábado a las calles de las principales ciudades de Estados Unidos para rechazar lo que consideran el autoritarismo y las políticas del presidente Donald Trump, sobre todo de inmigración y arancelaria.
La movilización, la tercera de carácter masivo, organizada por el movimiento No Kings (Sin Reyes), se llevó a cabo en más de 2.500 concentraciones y manifestaciones en distintas ciudades de la nación norteamericana, incluso en ciudades europeas como Londres, París, Roma o Madrid, informó el medio EP.
El descontento ciudadano se produce en el contexto del cierre del Gobierno, hace dos semanas, que ha suspendido programas federales; miles de empleados públicos despedidos y otras decenas de miles están en suspensión de trabajo y sueldo.
El programa de cupones de alimentos se quedará sin fondos en dos semanas, advirtió el jueves la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins. Medios locales estiman que unos 42 millones de personas están en riesgo de perder asistencia alimentaria esencial en noviembre debido al cierre del Gobierno federal.
La creciente tensión institucional se extiende por casi tres semanas y se desconoce si la administración de Trump intervendrá para encontrar los fondos necesarios para continuar pagando los beneficios, como ocurre con otras prioridades, señala CNN.
La televisión ABC News informó que la principal manifestación de este sábado se realizó en Washington D.C, en la que el científico y presentador Bill Nye comparó la movilización con las protestas pacifistas contra la Guerra de Vietnam, que en 1975 marcó la primera derrota del entonces poderoso Ejército de EEUU en el extranjero.
«Protestamos igual hoy. Solo que hoy nos jugamos más. En lugar de abandonar una guerra contra un enemigo escurridizo, a veces quizá imaginario, nos enfrentamos al posible fin de nuestra república», advirtió.
Rollins culpó a los demócratas al poner en “su agenda política por encima de la seguridad alimentaria para las familias estadounidenses”, mientras la oposición acusó al oficialismo de no estar dispuestos a negociar un acuerdo de gasto que incluya la extensión de los subsidios a las primas mejoradas de ´Obamacare´(acceso a un seguro de salud) que están por expirar, según CNN.
Simpatizantes de la segunda administración de Trump (2025-2028) han condenado como una manifestación de «odio contra América» y una nueva obstrucción demócrata en plena suspensión de la actividad del Gobierno.
Durante la campaña electoral el entonces candidato Trump había prometido la «mayor campaña de deportación» y sostuvo que los «extranjeros ilegales» habían invadido EEUU y hasta los vinculó con la delincuencia.
Desde segundo mandato, que inició el pasado 20 de enero, ha impuesto una política arancelaria a los productos que llegan a Estados Unidos procedentes de países de todo el mundo y asegura que la medida impulsará la industria manufacturera local y creará empleos, pero los impuestos están generando aumento en los precios de los artículos y afecta a la economía global.









