Pamplona Alta: más de 400 alumnos se quedan sin estudiar por incendio

Las llamas devoraron el colegio Yachayhuasi. Padres de familia claman ayuda a las autoridades .

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El devastador incendio en el sector Virgen del Buen Paso, en Pamplona Alta San Juan de Miraflores, que dejó 250 damnificados también destruyó el Centro Educativo Yachayhuasi, que por casi cuatro décadas ha formado a generaciones de niños y adolescentes del distrito, y que hoy se encuentra inoperativo tras sufrir serios daños en su infraestructura y en sus equipos tecnológicos.

El fuego, que consumió más de cien viviendas el pasado fin de semana, se extendió rápidamente por las zonas altas de Pamplona. En medio del caos, las llamas alcanzaron parte del colegio Yachayhuasi, provocando la pérdida de materiales educativos, mobiliario, computadoras y conexiones eléctricas. Según el personal de la institución, más de 400 alumnos se han quedado sin un lugar seguro donde continuar sus clases.

Las aulas están cubiertas de lodo, el cableado se ha mojado y hay peligro de cortocircuito. No podemos recibir a los alumnos hasta que se haga una revisión completa”, explicó Alfredo Aguilar, trabajador de seguridad del colegio. El personal, con ayuda de algunos padres, intentó recuperar lo que pudo, pero la mayoría de los implementos quedaron inservibles tras el contacto con el humo y el agua usada para controlar el siniestro.

Mientras las familias damnificadas siguen pidiendo ayuda para pasar las noches bajo techo, los estudiantes del Yachayhuasi enfrentan otro tipo de pérdida: la interrupción de su educación. Varios padres de familia contaron que los niños no pueden retomar sus clases, y que hasta el momento no hay un plan claro del Ministerio de Educación para reubicar a los menores o reanudar el calendario escolar.

“Mi hija pregunta todos los días cuándo volverá al colegio. No sabemos qué decirle. Se ha quedado sin útiles, sin uniforme y sin aula”, relató una madre mientras observaba los restos de las viviendas calcinadas alrededor del plantel.

La Municipalidad de Lima, a través de la Gerencia de Gestión del Riesgo de Desastres, informó que instaló 30 carpas en una losa deportiva y distribuyó 10 mil raciones de alimentos. Sin embargo, la ayuda no ha sido suficiente. Algunos damnificados denunciaron que las carpas no llegaron hasta las zonas más altas del cerro, donde muchos vecinos incluidos varios alumnos del Yachayhuasi siguen durmiendo a la intemperie.

La dirección del colegio anunció que en los próximos días se realizará una inspección técnica para evaluar los daños en la infraestructura y determinar si es posible reanudar las clases en los próximos meses. “Hoy vamos a revisar en qué estado están nuestras computadoras, muchas se llenaron de agua. No sabemos todavía qué pasará. Esperamos que el Ministerio nos apoye”, expresó Aguilar.

Mientras tanto, los docentes preparan un plan de contingencia para no perder el avance académico del año escolar. No se descarta la posibilidad de habilitar aulas temporales o recurrir a clases virtuales si la infraestructura no puede ser usada en el corto plazo.

El incendio de Pamplona Alta no solo redujo a cenizas hogares y pertenencias, también interrumpió la rutina y los sueños de cientos de niños. El colegio Yachayhuasi, que por años fue refugio de esperanza en una de las zonas más humildes de San Juan de Miraflores, hoy permanece en silencio, cubierto de lodo y ceniza.

Entre los escombros, los vecinos y maestros mantienen viva la voluntad de volver a empezar. “Vamos a levantar el colegio, como siempre lo hemos hecho”, dicen. Porque, en medio del dolor, la educación sigue siendo la llama que resiste.