Un incendio de gran magnitud devastó esta tarde la zona de Pamplona Alta, en el distrito de San Juan de Miraflores. El fuego se inició alrededor de las cinco y media de la tarde y, en cuestión de minutos, consumió decenas de viviendas.
El siniestro habría comenzado en una vivienda donde se almacenaban materiales inflamables, lo que provocó explosiones y facilitó la rápida propagación de las llamas. Más de veinte unidades del Cuerpo General de Bomberos llegaron al lugar para intentar controlar el fuego, que alcanzó una intensidad catalogada como Código 3, uno de los niveles más altos de emergencia.
Los vecinos, entre gritos y lágrimas, intentaban rescatar sus pertenencias mientras el fuego avanzaba por las calles de la zona conocida como Virgen del Buen Paso. Muchas familias perdieron absolutamente todo. “Solo salí con lo que tenía puesto”, contó una madre afectada mientras observaba cómo su vivienda quedaba reducida a cenizas.
Las autoridades locales confirmaron que al menos cuatro personas resultaron heridas, dos por inhalación de humo y otras dos con quemaduras leves. Mientras tanto, brigadas de salud y personal de Defensa Civil instalaron carpas para brindar atención médica y apoyo a los damnificados, que ya superan las 200 personas.
El presidente interino José Jerí expresó su solidaridad con los afectados y ordenó la entrega inmediata de ayuda humanitaria. También solicitó una investigación para determinar el origen exacto del incendio y verificar si existía un almacén clandestino de pirotécnicos, como señalan algunos testigos.
Tras varias horas de intenso trabajo, los bomberos lograron confinar el fuego, aunque algunos focos menores siguen bajo vigilancia. En tanto, los vecinos pasan la noche entre la incertidumbre y la esperanza de recibir apoyo para reconstruir lo perdido. El siniestro en Pamplona Alta deja una huella dolorosa que recuerda la vulnerabilidad de miles de familias que viven en condiciones inseguras.









