Papa León XIV pide el fin de la guerra en Gaza

Hace llamado a la solidaridad con inmigrantes

El Papa León XIV pidió este domingo, durante el habitual Ángelus en la Plaza San Pedro, en el Vaticano, el fin de la guerra en la ocupada Franja de Gaza y rezó por una paz justa y duradera en Medio Oriente.

Al término de la santa misa con motivo del Jubileo de los Migrantes y del Mundo Misionero, expresó su dolor por el sufrimiento del pueblo palestino, y exhortó a detener los bombardeos indiscriminados de Israel contra civiles en el enclave costero y la liberación de los rehenes hebreos en manos del movimiento de resistencia palestina Hamás.

 “Sigo profundamente dolido por el inmenso sufrimiento del pueblo palestino en Gaza”, expresó el Pontífice antes de rezar la oración del Ángelus frente a miles de fieles que acudieron a escuchar la misa en la Santa Sede, en Roma.

Empero, destacó que, en medio de la dramática situación en Medio Oriente, se están dando algunos pasos significativos en las negociaciones de paz. “Espero que pronto puedan dar los frutos deseados”, sostuvo.

Medios árabes informan que Israel y Hamás mantendrán conversaciones indirectas en Egipto hoy y mañana, mientras Estados Unidos designó a Steve Witkoff y Jared Kushner a participar en las negociaciones sobre la liberación de los cautivos y el fin de la guerra en Gaza, sitiada desde 2007 por el Ejército hebreo, que ha limitado el acceso de ayuda humanitaria.

En varios países de Europa, Asia, África, Estados Unidos y América Latina se llevan a cabo manifestaciones de solidaridad con el pueblo palestino, tema que fue debatido en la reciente Asamblea General de la ONU, donde el 85% de los Estados miembros apoyan la soberanía de Palestina como salida a la crisis, pero se oponen Israel y EEUU.

León XIV también hizo un llamado a la dignidad humana y la solidaridad con los migrantes y los pueblos heridos por la guerra en el mundo.

Advirtió contra el “estigma de la discriminación” a los inmigrantes e instó a promover una nueva cultura de la fraternidad “más allá de los estereotipos y los prejuicios”. Pidió a los católicos no refugiarse en la comodidad del “individualismo” y abrir «los brazos y el corazón» a los que «llegan desde tierras lejanas y heridas”.

Hizo hincapié en el “drama” de los inmigrantes que huyen “de la violencia” y resaltó el “sufrimiento que los acompaña, el miedo a no lograrlo, el riesgo de peligrosas travesías a lo largo de las costas del mar y su grito de dolor y desesperación”.

“Pienso en modo particular en los hermanos migrantes, que han debido abandonar su tierra, muchas veces dejando a sus seres queridos, atravesando las noches de miedo y de soledad, padeciendo en su propia piel la discriminación y la violencia”, señaló el Papa León XIV durante su homilía dominical en la plaza de San Pedro.

Tras elogiar la labor de tantos misioneros creyentes y las personas de buena voluntad “que trabajan al servicio de los migrantes” explicó que el Espíritu Santo manda continuar la obra de Cristo “en las periferias del mundo, marcadas a veces por la guerra, la injusticia y por el sufrimiento”.

El Jubileo del mundo misionero ha reunido en Roma a misioneros laicos y religiosos procedentes de un centenar de países, junto a representantes de congregaciones, organismos e instituciones dedicadas a la evangelización.