El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio hoy un ultimátum al movimiento de resistencia palestina Hamás para aceptar las propuestas de paz de Washington en Gaza o se desataría “un infierno” en territorio palestino ocupado por Israel.
«Se debe llegar a un acuerdo con Hamás antes del domingo por la tarde a las 6P.M., hora de Washington (capital de EEUU). Si no se alcanza este acuerdo de última oportunidad, se desatará contra Hamás un infierno como nunca antes se ha visto», escribió este viernes en su cuenta en la red Truth Social.
El pasado lunes, luego de recibir en la Casa Blanca al primer ministro israelí, Benjamín Natanyahu, Trump anunció un plan de 21 puntos para poner fin al conflicto, el cual incluye el retiro de Gaza por etapas del Ejército hebreo, sin precisar tiempo de finalización.
«Habrá paz en Medio Oriente, de una manera u otra», subrayó Trump, cuestionado por presionar a las Fuerzas Armadas de EEUU para el despliegue militar en territorio estadounidense como “campo de entrenamiento” para los soldados, lo que para la oposición sería una militarización de la nación norteamericana.
Trump dijo que el ultimátum a Hamás es en respuesta al ataque, el 7 de octubre de 2023, que costó la vida de 1.200 israelíes y la toma de más de 200 rehenes. Israel inició una de las más violentas agresiones contra la Franja de Gaza, que en casi dos años deja 66.288 palestinos muertos y 169.165 heridos, precisa la autoridad de Salud de la zona sitiada desde 2007.
Israel lleva a cabo una ofensiva militar en Gaza, capital de la Franja, administrada por Hamás, a fin de lograr un control total del enclave costero. Trump dijo que «la mayoría» de los hombres de Hamás que aún quedan con vida, «están rodeados y atrapados militarmente». «A la espera de que diga la palabra ‘adelante’ para que sus vidas se extingan rápidamente», añadió.
Tanto Israel como EEUU exigen la liberación de los rehenes en Gaza, incluido los cuerpos de los cautivos fallecidos. En este sentido, el magnate republicano ha señalado que la propuesta de EEUU ahora está sobre la mesa de Hamás, grupo radical que combate a la ocupación hebrea desde 1948, año en que Israel logró su independencia, pero niega la creación de un Estado palestino.
El mandatario estadounidense ha emplazado a los 2,4 millones de habitantes de la Franja de Gaza a «abandonar inmediatamente la zona», coincidiendo con las amenazas de Israel para un desplazamiento masivo. La Iglesia Católica ha criticado la presión hebrea contra el pueblo palestino por no tener algún a donde protegerse de las agresiones.
Hamás no ha dado todavía una respuesta al plan de Trump, quien asegura haber discutido el tema con algunos países árabes y musulmanes. Mohamed Nazzal, uno de los dirigentes de Hamás, aseguró el jueves a la cadena Al-Jezeera, con sede en Catar, que preveían anunciar «muy pronto» la postura.
Los elementos principales del plan estadounidense sobre Gaza no concuerdan en gran medida con las normas fundamentales del derecho internacional, según un experto de la ONU citado por medio libanés Al Mayadeen. “Imponer una paz inmediata a cualquier precio, sin tener en cuenta la ley ni la justicia, o incluso en su contra de manera descarada, es una receta para más injusticia y violencia”, anotó.
Además, según la fuente, el desarme de Gaza no tiene fecha de finalización, y si fuera permanente podría dejarla expuesta a la agresión israelí en cualquier momento y la situación seguiría siendo la misma.








