En un paso decisivo hacia la consolidación de su asociación estratégica, Marruecos y la Unión Europea han concluido exitosamente las negociaciones para la modificación del Acuerdo Agrícola bilateral, reafirmando de manera clara y concluyente la inclusión del Sáhara marroquí en el marco económico y comercial entre Rabat y Bruselas.
El nuevo texto, que será firmado próximamente en la capital europea, establece la aplicación de las preferencias arancelarias europeas a los productos originarios de las Provincias del Sur del Reino, en igualdad de condiciones con el resto del territorio nacional. Esta medida consagra, de facto, el principio de integridad territorial en los acuerdos bilaterales con la UE, en consonancia con el canje de notas de 2018 y la práctica consolidada en los últimos años.
El ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, subrayó que el acuerdo “aporta las aclaraciones necesarias, en el respeto de los fundamentos nacionales del Reino”, y envía señales inequívocas sobre la integración del Sáhara en la asociación Marruecos-UE.
Además de las disposiciones arancelarias, el acuerdo introduce mecanismos de etiquetado que garantizan la trazabilidad de los productos agrícolas procedentes del Sáhara, con mención explícita de sus regiones de origen: “Laayún-Sakia El Hamra” y “Dajla-Ued Eddahab”. Esta medida refuerza la presencia del Sáhara marroquí en las cadenas de valor y exportación hacia Europa.
Este avance se inscribe en la línea de la posición formulada por la Unión Europea en 2019, que valoró positivamente los esfuerzos serios y creíbles de Marruecos en la resolución de la cuestión del Sáhara. Varios Estados miembros han reafirmado su apoyo a la Iniciativa marroquí de Autonomía, en sintonía con la visión del Rey Mohammed VI, quien ha convertido al Sáhara en un polo de desarrollo, estabilidad y prosperidad regional.
Más allá de su carácter técnico, el acuerdo representa una victoria diplomática de gran alcance. Reafirma la marroquidad del Sáhara en el plano internacional, sienta un precedente jurídico y económico, y fortalece la credibilidad de Marruecos como socio fiable y estratégico de la Unión Europea, primer socio comercial del Reino con intercambios que superan los 60 mil millones de euros anuales.
En palabras del ministro Bourita: “Estamos en condiciones de desplegar todo nuestro potencial, reforzar nuestros marcos políticos y construir una asociación aún más profunda con la Unión Europea, que guiará nuestras relaciones en los próximos años.”
Este logro se enmarca en la visión de Estado de Su Majestad el Rey Mohammed VI, que ha proyectado al Sáhara marroquí como plataforma clave de comercio, integración regional y puente estratégico entre Europa y África. La creciente atención internacional -reflejada en la declaración estadounidense, el próximo Foro Económico Marruecos-Francia en Dajla y las iniciativas británicas de inversión- confirma que el Sáhara no solo es parte integral del Reino, sino también un motor de desarrollo con vocación global.








