Las autoridades informaron que la detención de “El Monstruo” fue resultado de un seguimiento minucioso que duró tres meses. Durante este periodo, agentes de inteligencia del Perú y Paraguay rastrearon sus movimientos, ya que Moreno se desplazaba constantemente por distintos países de Sudamérica en un intento por despistar a la justicia.
El operativo se llevó a cabo en San Lorenzo, una ciudad ubicada a 15 kilómetros de Asunción. Un equipo especial contra el crimen organizado irrumpió en la vivienda donde se ocultaba el cabecilla, logrando reducirlo sin que opusiera resistencia. Tras su captura, se inició el proceso para su repatriación y posterior cumplimiento de la condena en el Perú.
Alias “El Monstruo” estaba incluido en el Programa de Recompensas del Ministerio del Interior desde diciembre de 2023. El Gobierno había elevado a un millón de soles el monto de la recompensa por información que permitiera ubicarlo, lo que lo convirtió en uno de los criminales más buscados del país.
Moreno Hernández fue condenado a 32 años de prisión por delitos como homicidio, sicariato, hurto y microcomercialización de drogas. Asimismo, es señalado como el autor intelectual y ejecutor de varios secuestros ocurridos en Lima en los últimos años, lo que reforzó su perfil como uno de los delincuentes más peligrosos del Cono Norte.
La captura de “El Monstruo” representa, según el Ministerio del Interior, un golpe decisivo contra las redes criminales que operan en la capital y en distintas regiones del país. La caída de “El Monstruo” no solo marca el fin de su fuga tras más de dos años, sino también envía un mensaje claro contra el crimen organizado: ningún cabecilla está fuera del alcance de la justicia. Con su captura, el Gobierno busca reforzar la lucha frontal contra las mafias que operan en Lima y el resto del país









