Se les reconocerá de aprobarse en segunda instancia CTS y gratificaciones al 100%, un hito que el movimiento sindical califica de “justicia laboral”. El protagonista de esta lucha es Hubert Castillo Grado, presidente de la Confederación Nacional de Trabajadores CAS del Perú CONFECAS, quien conversó sobre el camino recorrido y los retos por venir.
“Esta lucha ha sido de persistencia. Los trabajadores CAS durante 17 años no tuvieron derechos básicos. No tenian CTS, ni gratificaciones ni bonos. Ahora, con esta modificatoria, tendrán los mismos beneficios que cualquier régimen laboral del Estado”, señaló el dirigente Castillo.
Un reconocimiento legal pendiente
El recordó que el Tribunal Constitucional, mediante la Ley 3131, ya reconoció al CAS como un régimen laboral en 2012. Sin embargo, la normativa nunca se tradujo en beneficios reales. “No es un capricho nuestro; la ley ya lo reconoce. Lo que pedimos es igualdad de derechos frente a los demás regímenes”, enfatizó.
Aliados y detractores
Sobre el respaldo político, el presidente de CONFECAS explicó que la propuesta alcanzó 87 votos a favor en el Congreso gracias a un trabajo coordinado entre dirigentes y trabajadores a nivel nacional. Sin embargo, también lamentó que algunas bancadas se opusieran. “No estamos pidiendo migajas ni favores, estamos pidiendo justicia. Es decepcionante que algunos congresistas elegidos por el pueblo se nieguen a reconocer derechos básicos”, expresó, Huber Castillo
Lo que viene
Pese al avance, la ley aún debe pasar por una segunda votación. Además, Castillo advierte que el Gobierno podría llevar el caso al Tribunal Constitucional. “La lucha no ha terminado, recién empieza. Si es necesario, volveremos a las calles. Los 350 mil trabajadores CAS ya han tomado conciencia de que sus derechos no se conquistan en un escritorio, sino en la organización y la acción colectiva”, sostuvo el valiente dirigente
Un mensaje final
El presidente de CONFECAS cerró con un llamado directo: “Yo ya tengo mis derechos como trabajador 728. Esta lucha es de ustedes, trabajadores CAS. Si no salen a defender lo que es suyo, después no reclamen. Ahora están más cerca que nunca de conseguir justicia, pero tienen que estar unidos”.









