China: la gran potencia emergente de Asia

Por: Alejandro Marco Aurelio Capcha Hidalgo
Periodista: Reg.-N°-4654-


Las recientes y espectaculares muestras de la preeminencia, hegemonía China en el acto de desfile militar en la plaza Tiananmen, en Beijing, celebrando el Día de la Victoria sobre en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y por lo cual, fin de dicha guerra o el desenlace de ese conflicto a gran escala y, también antes los influyentes o célebres que participan en un evento del orden internacional predominante en su porción oriental (asiática) -asistieron el presidente de Rusia, Vladimir Putin y Kim Jong- entre otros-, está corroborando varias verdades que nos deberían alarmar y preocupar a todos los que habitamos este mundo. Es evidente o notorio es que la sonada reunión de Donald Trump, mandatario estadounidense, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, en Alaska, fue un total desastre.

No resultó ser lo que creímos. Nuestro pronóstico reciente nos está corroborando algo más. De allí que no creo que el presidente ruso incurra a un desacierto de cálculo político internacional si acaso hubiese llegado a sendos e importantes acuerdos con Trump, para que tan solo pocos días después se le vea provocador, presumiéndose al lado del presidente chino, Xi Jinping en muestra de disposición ideal de menosprecio al jefe de Estado estadounidense. En ese sentido razonado o argumentado se entiende mejor que el movimiento naval de Estados Unidos ha sido el talante de coacción de líder a Moscú para llegar a la paz con Ucrania, aprovechando haberle bajado el dedo a Nicolás Maduro, a quien considera jefe del cartel de soles. Al mismo tiempo, la actitud de Xi Jinping en el marco del desfile chino, ha sido mostrar la postura predominantemente disuasiva del gobernante chino, que sigue inmutable en su objetivo de alcanzar para su país la denominada felicidad, a mediados del siglo XXI, que significa ver a una China no solamente como un país rico, si no, influyente preponderante.

No tengo dudas que las fichas del comportamiento mundial de los actores relevantes, sigue siendo de pugnas, pero nada asegura que pudieran pasar a otro de tensiones, las que, como ha pasado en otros tiempos de la sociedad internacional del conflicto, solo será necesario un subterfugio para que pudiera dar paso a las de entorno de la antesala bélica y con ello, desencadenar una tercera guerra mundial. La nombraríamos a pequeños tamaños de letras. Sería una completa contrasentido que Venezuela sea el punto de un estallido militar planetaria y no Europa del Este como se ha venido creyendo. Indudablemente como que occidente debe actuar con mesura con el auge militar asiático es que aún ninguno de los países de esa otra parte del globo cuenta los volúmenes del poder militar estadounidense. Persisto en mi opinión que el mundo sigue acondicionándose, como el Sol cuando cae la tarde, hacia una inevitable fase de conflictos a nivel mundial.

Máxime para que las naciones del mundo implanten o adopten medidas disuasorias. Es causante en estos tiempos en que se mueve la sociedad internacional buscando acomodas sus cualidades geopolíticas. Es lo que nos deja mirando el desarrollo ascendente del poder asiático. Todos hemos sido notificados.