El presidente Luiz Inácio Lula da Silva defendió esta noche la importancia de la soberanía nacional y la unidad de los brasileños en la defensa de la democracia, el medio ambiente y las instituciones del país sudamericano.
<br>
«No somos, ni volveremos a ser, colonia de nadie. Somos capaces de gobernar y cuidar nuestra tierra y a nuestra gente, sin interferencia de ningún gobierno extranjero», afirmó en un mensaje transmitido por radio y televisión nacionales, en víspera del 203º aniversario del día de independencia nacional.
Se refirió al presidente de EEUU, Donald Trump, quien ha defendido a su amigo, el exmandatario ultraliberal Jair Bolsonaro, bajo arresto domiciliario por pretender golpe de Estado, y el líder republicano acusa a Lula de hacer daño a Brasil. Además, el multimillonario aplicó aranceles a los productos brasileños dirigidos al mercado estadounidense.
El intento de golpe del 8 de enero de 2023, que marcó un episodio crítico en la democracia brasileña, se produjo tras la derrota electoral de Bolsonaro en 2022, cuando sus seguidores intentaron desconocer los resultados de las elecciones y atacaron los poderes del Estado. Cientos de personas detenidas enfrentan procesos judiciales.
La derecha brasileña impulsa un proyecto de ley para indultar a Bolsonaro y sus seguidores que participaron en el asalto a instituciones gubernamentales, incluyendo a los financiadores, promotores y organizadores.
El exobrero metalúrgico sostuvo que el 7 de septiembre “simboliza la conquista de la libertad y la soberanía brasileña”. Consideró “inaceptable” el papel de “algunos políticos brasileños que incentivan ataques contra Brasil” como el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del exmandatario, que ha pedido a EEUU sanciones para su país.
Lula enfatizó que la defensa de la soberanía se expresa en el combate a la desigualdad, la protección de los logros de los trabajadores, la creación de oportunidades para los jóvenes y el apoyo a los emprendedores y a las personas en situación de vulnerabilidad.
Mencionó entre los logros de su tercera gestión la reducción del desempleo, la apertura de más de 400 nuevos mercados para las exportaciones brasileñas en dos años y ocho meses, la reducción a la mitad de la deforestación en la Amazonia y la preparación de la Conferencia de la ONU sobre el Clima (COP30), en Belém el próximo noviembre.









