Por: Alejandro Marco Aurelio Capcha Hidalgo
Periodista: Reg.-N°-4654-
No obstante que se acercan las elecciones generales para el quinquenio del 2026, la gran parte de los gobernantes, mientras que los expertos en ciencia política o analistas políticos siguen tratando temas no requeridos por el Perú para salir de la crisis conceptual en la que vivimos. Además, la mayoría de los medios de comunicación no pone en debate los problemas que deben ser resueltos por el gobierno que elijamos en 2026.
Este desorden de ideas, para ser más exactos, lo conceptual que se refiere a lo que pertenece o está relacionado con un concepto, a una idea, pensamiento o forma de entender algo. La situación es crítica porque en 2026 podemos tener un gobierno proteccionista o nacionalista económico ( gobierno mercantilista de izquierda o de derecha), los que, sin lugar a dudas, se fusionarán para acrecentarse su mercantilizada riqueza, obstaculizando el desarrollo de la clase media se abra paso y muy agradecido a que se desarrolle al anti mercantilista economía de mercado.
Los gobiernos con políticas de nacionalismo económico o los gobiernos mercantilistas de izquierda y derecha disminuyen la clase media, constituir un equipo reducido de ricos, pero más ricos que los de antes. Esto aconteció con el mando de Juan Velasco Alvarado, que creó ricos más dominantes que los de antes a costa de disminuir la clase media con injustas reformas, como la agraria, que atentaron contra el derecho de propiedad de miles de agricultores peruanos de clase media, que fueron expropiados y pagados con bonos que, con el silencio de nuestras nuevas fuerzas vivas, hasta hoy solo pocos han logrado hacer efectivos por parte del Estado.
Lo anterior debe alertar al sector de la clase media que está convencido de que a la clase rica le conviene la economía de mercado, y por ello se opone a ella. Lo cierto es que la clase rica cree que el mercantilismo de derecha es lo que más le conviene, hasta que este mercantilismo reduce el número de ricos y una gran cantidad de ellos ingresa a la clase media, a la que, para no dejar de pertenecer, tiene que efectuar más esfuerzos que aquellos que realizaban para continuar en la clase pudiente.
El inseguro derecho de propiedad, intrínseco al socialismo, empobrece al país hasta el punto de que mucha clase “media” pasa a ser clase media baja, pobre o informal.
La prosperidad que logran a tener los socialistas que manejan los Estados socialistas es tan grande que llega a ser internacional, lo que les permite, por un largo tiempo, gozar del inevitable mercantilismo que acompaña a los dictadores.
Estrato social intermedio debe velar por la indispensable economía de mercado, porque es el sistema socioeconómico aunque refriega al mercantilismo.






