El jueves 04 de septiembre alrededor de las 10:45 p.m., en la cuadra 7 de la calle Lizarzaburu, en la urbanización Las Quintanas, cuatro sujetos fueron captados por las cámaras de vigilancia, dejando un explosivo en la fachada de una casa frente al parque Perpetuo Socorro. Tres de ellos ya fueron capturados e identificados por la Policía Nacional del Perú (PNP).
Se trataría de Nilton Isaias Ravello Ramos (19), alias ‘Negro’; el ciudadano venezolano Everet Emilio Quintero Monasteridos (32), alias ‘Chamo’, quien reconoció haber recibido S/200 para transportar a la persona que colocó el detonante; y Fabrizio Manuel Leiton Gutiérrez (22), alias ‘Pelao’. La cuarta persona aún no es capturada, pero ya habría sido identificada por lo que se iniciaría su proceso de búsqueda y retención.
Los detenidos formarían parte de la banda criminal «Los Cachacos del Padrino», una subdivisión de la terrible organización criminal «Los Pulpos», y serán investigados por los presuntos delitos de daño agravado, peligro común y banda criminal.
La PNP cercó la zona para iniciar con las investigaciones correspondientes, para que las pruebas del artefacto detonante sean recogidas por el equipo de criminalística. Hasta las últimas horas de la madrugada, aún no se confirmaba el motivo del ataque si es que era por extorsión o quizá un conflicto entre bandas criminales.
¿A qué se debe este atentado?
Vecinos del sector manifestaron que la casa de cuatro pisos en la que los delincuentes dejaron la bomba, estaba vinculada con actividades inciertas y que con anterioridad había sido habitada por gente vinculada a la minería ilegal.
“Ya no pueden callar más ustedes con esta situación”, manifestó con indignación una de las residentes, mientras que los otros habitantes indicaron que este hecho tan lamentable sí estaba relacionado a la minería ilegal; asimismo, advirtieron que de no haber respuestas, protestarán contra las autoridades.









