Fiesta mortal en Santa Anita: joven es asesinado tras persecución y balacera

Un joven fue asesinado a balazos y dos más resultaron heridos la madrugada del jueves último en Santa Anita.

El crimen ocurrió alrededor de las 4:30 a. m., en la calle Gran Chimú, ubicada en la cooperativa Andahuaylas. Las víctimas, tres jóvenes que viajaban en un vehículo particular, fueron interceptadas por dos sujetos a bordo de una moto lineal, quienes les dispararon en al menos seis ocasiones. Según información preliminar, el ataque se produjo luego de una pelea ocurrida horas antes durante una fiesta a la que habían asistido.

Las cámaras de seguridad de la zona registraron el momento exacto del atentado. En las imágenes se observa cómo los agresores siguen al auto y uno de ellos desciende de la moto para abrir fuego directamente contra los ocupantes del vehículo. El joven que se encontraba en el asiento del copiloto murió en el acto, producto del impacto de bala, mientras que los otros dos heridos fueron trasladados de emergencia al hospital Bravo Chico, donde permanecen internados bajo observación.

Hasta el momento, no se han revelado las identidades de las víctimas, ni el estado actual de los dos sobrevivientes. Se desconoce si alguno de ellos tenía antecedentes o vínculos con grupos delictivos, aunque una de las hipótesis apunta a un presunto ajuste de cuentas o acto de venganza.

El crimen ha generado fuerte preocupación entre los vecinos de la cooperativa Andahuaylas, quienes denuncian que la inseguridad en la zona se ha convertido en una constante. Afirman que este tipo de ataques se repiten con frecuencia, sin que las autoridades implementen medidas efectivas para combatirlos.

“Aquí pasa seguido. La otra vez fueron dos muertos y un herido. También metieron bombas en negocios por extorsión”, relató un morador que pidió mantenerse en el anonimato por temor a represalias.

Los residentes aseguran que viven bajo el temor constante de nuevos ataques y reclaman mayor presencia de la Policía Nacional, así como acciones concretas del Ministerio del Interior y del municipio.

Poco después del ataque, agentes de la División de Homicidios de la Policía Nacional y peritos de criminalística llegaron al lugar para realizar el levantamiento del cadáver y recolectar evidencias. En el lugar se hallaron varios casquillos de bala y se revisaron grabaciones de videovigilancia que podrían ayudar a identificar a los responsables.

Las autoridades aún no confirman si los agresores forman parte de una organización criminal o si se trató de un ataque aislado por motivos personales. Tampoco se ha confirmado si las víctimas vivían en la zona o si solo estaban de paso.