Dos personas fallecieron el martes último en un incendio forestal en Torrefeta, una zona agrícola de Cataluña, mientras Europa enfrenta una intensa ola de calor que ha dejado al menos ocho muertos en distintos países. El fuego arrasó varias granjas y afectó cerca de 40 kilómetros de terreno antes de ser controlado en gran medida, aunque las autoridades advirtieron que nuevas tormentas y ráfagas de viento podrían reactivar focos en los próximos días.
El comportamiento del incendio fue catalogado como “extremadamente violento y errático” por los bomberos, debido a las condiciones meteorológicas. La formación de una nube de convección complicó las labores de extinción. Paralelamente, se ordenó a unos 14.000 residentes permanecer en sus viviendas por precaución. El presidente regional de Cataluña, Salvador Illa, instó a la población a seguir las recomendaciones oficiales y mantener la alerta.
Las muertes en Cataluña se suman a otras dos ocurridas también en España, en las regiones de Extremadura y Córdoba, elevando a cuatro las víctimas fatales en el país a causa de la ola de calor. En Francia, las autoridades reportaron dos fallecidos y alrededor de 300 hospitalizaciones por golpes de calor, mientras que en Italia se confirmaron dos decesos en playas de Cerdeña. En total, Europa contabiliza ocho muertos por esta emergencia climática que también ha provocado incendios forestales, alertas sanitarias y cortes en infraestructuras.
La crisis se agrava con la previsión de tormentas severas en Francia, Alemania e Italia, países que han advertido sobre el riesgo de derrumbes y afectaciones en el transporte. Italia mantiene alertas rojas en 18 ciudades, mientras que en Alemania se prevén temperaturas de hasta 40 grados centígrados. En Suiza, el calor obligó a cerrar temporalmente un reactor nuclear, y en Turquía, aunque los incendios ya están prácticamente controlados, unas 50.000 personas fueron evacuadas a principios de semana por la propagación de las llamas.








